Caputo tras el IPC: «La inflación convergerá a niveles internacionales».
El ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, se pronunció tras la difusión de los datos oficiales del INDEC, que fijaron la inflación de enero de 2026 en un 2,9%. El funcionario defendió con firmeza el rumbo del programa económico actual, destacando que la variación interanual del 32,4% refleja un proceso de estabilización pese a los desafíos heredados. En su análisis, el ministro subrayó que el país se encuentra en una etapa de reacomodamiento, pero con una tendencia clara hacia la desinflación estructural.
La mirada del Palacio de Hacienda se centra ahora en la sostenibilidad de este proceso a largo plazo. Según C5N, el reporte del INDEC dejó en evidencia una disparidad marcada entre los bienes, que subieron un 28,1% en el último año, y los servicios, que escalaron un 42,1% debido al ajuste de tarifas reguladas. Caputo analizó estos números resaltando que la inflación núcleo se ubicó en el 2,6%, lo que, a su juicio, valida la eficacia del control monetario aplicado por la gestión de Javier Milei.
Los tres pilares del programa de estabilización
Para el titular de la cartera económica, el éxito del plan no es casualidad, sino el resultado de un esquema rígido que busca sanear las cuentas públicas. «El programa económico tiene como pilares fundamentales el equilibrio fiscal, el control estricto de la cantidad de dinero y la recapitalización del BCRA. Esto permitirá que la inflación converja a niveles internacionales en nuestro país por primera vez en más de dos décadas», aseguró el funcionario de manera textual, proyectando un escenario de normalidad monetaria inédito en la historia reciente argentina.
Caputo explicó que la dinámica actual de precios se inscribe en un contexto de ordenamiento de los precios relativos. Según su visión, este proceso ocurre tras la fuerte volatilidad que precedió al cambio de gobierno, caracterizada por una caída en la demanda de pesos y una dolarización acelerada. El ministro sostiene que, una vez que estos precios se equilibren, la presión sobre el índice general tenderá a disiparse de forma definitiva.
La crisis en el INDEC y el futuro del sistema de medición
La difusión del IPC de enero estuvo envuelta en un clima de tensión política tras la renuncia de Marco Lavagna al frente del organismo estadístico. La salida del funcionario oficializó la suspensión de la nueva fórmula de cálculo que debía entrar en vigencia este mes, la cual buscaba reemplazar la canasta base de 2004 por una estructura de gastos más moderna (2017/2018). Esta actualización otorgaba un mayor peso a los servicios, un rubro que hoy muestra incrementos por encima del promedio.
Desde el Palacio de Hacienda se impuso el criterio de postergar este cambio metodológico hasta el segundo semestre del año, posiblemente entre julio y agosto. El argumento oficial es evitar distorsiones en la serie histórica mientras se termina de consolidar la tendencia a la baja de los precios. La controversia sobre si era el momento técnico adecuado para modificar el termómetro de la inflación fue, precisamente, el detonante del conflicto que terminó con el recambio de autoridades en el INDEC.




