Inflación en alimentos: la carne impulsa los precios en febrero.
El costo de vida en la Argentina vuelve a enfrentar una presión significativa durante el segundo mes del año. Tras un enero que marcó una dinámica al alza, los relevamientos privados indican que la canasta básica no da tregua, registrando una aceleración preocupante en el segmento de alimentos y bebidas. Esta tendencia pone en jaque la estabilidad que el Gobierno intenta proyectar sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC), especialmente por el impacto directo que tiene en los sectores de menores ingresos, donde el gasto en nutrición representa la mayor parte del presupuesto familiar.
El salto semanal de los alimentos en el Gran Buenos Aires
Durante la segunda semana de febrero, las consultoras privadas detectaron incrementos semanales que oscilan entre el 1% y el 1,3%. Esta cifra consolida un arranque de mes con un piso elevado, superando en muchos casos el promedio general de meses anteriores. Según TN, el rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas fue la división que más incidió en el costo de vida el mes pasado, alcanzando un 4,7%, y la tendencia actual sugiere que esa inercia continúa vigente en las góndolas del área metropolitana.
La consultora Analytica observó que el promedio de variaciones de las últimas cuatro semanas se ubicó en un 2,7%. Por su parte, LCG midió una suba del 1% semanal, situando la inflación promedio mensual del rubro en un 2,4%. Estos datos confirman que, lejos de estabilizarse, los precios de los artículos de primera necesidad mantienen un ritmo de actualización constante que dificulta la convergencia inflacionaria esperada por el equipo económico.
La carne como el principal motor de los aumentos
Dentro de la estructura de incrementos, el sector cárnico se destaca como el principal responsable del salto estadístico. El relevamiento de LCG detalló que las carnes aumentaron un 2,3% semanal, explicando por sí solas el 70% de la inflación total del rubro en ese periodo. Si se analiza el acumulado de las últimas cuatro semanas, la carne representa el 64% de la inflación mensual promedio de alimentos, evidenciando una aceleración de 0,8 puntos porcentuales respecto a la semana previa.
En sintonía con estos datos, Analytica detectó subas de hasta el 3% en carnes y derivados en apenas siete días. A este fenómeno se le sumaron otros capítulos sensibles:
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Verduras, tubérculos y legumbres: subieron un 2% semanal (6,6% en el promedio mensual).
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Frutas: registraron un avance del 2,9% en las últimas cuatro semanas.
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Pan y cereales: mostraron una suba más moderada del 1,1%.
Perspectivas para el cierre del mes
La combinación de estos aumentos semanales deja un escenario complejo para lo que resta de febrero. Al ser la carne y las verduras productos de consumo masivo y alta frecuencia, su impacto en la percepción subjetiva de la inflación es inmediato y profundo. Las consultoras advierten que, si bien otros rubros podrían mostrar una desaceleración, la rigidez a la baja de los alimentos esenciales condicionará el resultado final del IPC nacional.
El mercado sigue de cerca la evolución de estas categorías, entendiendo que cualquier intento de contener la inflación general será infructuoso si no se logra estabilizar el precio de la proteína animal y los productos frescos. Con un piso de inflación mensual en alimentos que ya se proyecta entre el 2,4% y el 2,7%, febrero se perfila como un mes de fuerte presión sobre el bolsillo de los consumidores argentinos.




