Alerta por contaminación y turbidez inusual en el Alto Río Chubut.
La situación ambiental en las nacientes del Río Chubut ha encendido las alarmas de especialistas y comunidades originarias. En un contexto de profunda crisis hídrica que afecta a numerosas localidades de la Patagonia, un grupo de profesionales forestales presentó un testimonio detallado sobre fenómenos inusuales en la composición del agua, lo que refuerza las denuncias previas sobre intervenciones privadas en áreas protegidas.
El reporte, elaborado por los ingenieros Matías Acetti, Darío Arquero y el técnico Juan Tolosa, describe una alteración drástica en la transparencia del cauce durante el último fin de semana de enero. Según La Izquierda Radio, este hecho coincide con las denuncias de la Lof Cayunao sobre la presencia de intereses mineros y proyectos hidroeléctricos de capitales extranjeros en las nacientes del río, autorizados por el gobierno de Río Negro a pesar del impacto ambiental que conllevan.
Testimonio directo de una alteración repentina
Los especialistas relataron que, mientras acampaban en la desembocadura del arroyo Las Minas el pasado sábado 31 de enero, observaron un cambio radical en el ecosistema. Durante el día, el río mantenía su transparencia habitual a pesar del bajo nivel del caudal. Sin embargo, cerca de la medianoche, las aguas se tornaron de un color marrón opaco, perdiendo toda claridad.
«Observó que sus aguas estaban de color marrón y que habían perdido absolutamente su transparencia; sin embargo, el nivel era el mismo que tenía previamente, durante el día», señala el informe. Esta característica se mantuvo durante toda la jornada del domingo 1 de febrero, sin que se registraran variaciones en el volumen del agua, lo que descarta causas naturales comunes.
Hipótesis descartadas y la sospecha minera
La investigación vecinal y técnica descartó rápidamente que el fenómeno se debiera a factores climáticos. Si bien hubo lluvias aisladas el viernes 30 de enero, estas ocurrieron en cuencas lejanas (Ñorquinco – Mamuel Choique) que aportan al río Chubut a la altura de Fofo Cahuel, a mucha distancia del Alto Río Chubut.
Además, los profesionales explicaron que «si un evento puntual de fuertes lluvias pudiera ser considerado como probable causa del fenómeno relatado, el hecho de que el nivel del agua no se viese alterado, descartaría de plano tal hipótesis». La falta de aumento en el nivel del río sugiere que el color marrón no es producto de una crecida por tormenta, sino del vertido de sedimentos o remoción de tierras vinculada a actividades humanas en las partes altas.
Impacto en la vida y la producción regional
La preocupación de los denunciantes radica en el carácter estratégico del Río Chubut. Este curso de agua es la fuente vital para el consumo humano, la horticultura y la ganadería en múltiples ciudades de la provincia homónima. La modificación de su composición química y física representa un riesgo directo para la salud pública y la soberanía alimentaria en medio de una sequía histórica.
Se sabe que en las nacientes se desarrollan proyectos de prospección minera y turbinas hidroeléctricas presentados por capitales extranjeros. «Consideramos en sí mismo un impacto negativo muy importante la modificación de la composición del agua que fluye por un río tan caro para la vida misma de las poblaciones», sentenciaron los técnicos en su nota, exigiendo que las autoridades competentes investiguen de inmediato el origen de esta turbidez y brinden respuestas claras a una población que hoy carece del recurso básico.




