La región patagónica se encuentra en una situación de vulnerabilidad crítica ante la llegada de un frente meteorológico que agravará las condiciones actuales de sequía.
Las autoridades de manejo del fuego han emitido un comunicado urgente advirtiendo que, durante los próximos días, las probabilidades de ignición y propagación de focos ígneos alcanzarán niveles máximos. Este escenario obliga a las brigadas de emergencia a permanecer en estado de acuartelamiento preventivo y a la población a extremar los cuidados en zonas de interfase y áreas boscosas.
Condiciones climáticas adversas para el fin de semana
El pronóstico extendido indica un ascenso marcado de las temperaturas y una disminución drástica de la humedad relativa en toda la zona cordillerana. Según Canal 12 Web, el índice de peligro de incendios se ubicará en la categoría de «extremo» este fin de semana, lo que significa que cualquier chispa mínima puede desencadenar un incendio de grandes proporciones difícil de controlar. A esto se le suma la previsión de ráfagas de viento provenientes del sector oeste, un factor que históricamente ha dificultado las tareas de contención de los brigadistas en el terreno.
Evolución del riesgo: hasta el domingo
El pronóstico meteorológico muestra un incremento paulatino de la peligrosidad en las condiciones ambientales:
- Viernes 6 de febrero: El peligro se desplaza con mayor intensidad hacia el sur, cubriendo gran parte de la Patagonia central con niveles Extremos.
- Sábado 7 y domingo 8 de febrero: Para el fin de semana, el mapa se tiñe casi por completo de rojo. Las condiciones de ignición y velocidad de propagación se consideran explosivas, dificultando cualquier tarea de control.

Medidas de prevención y prohibiciones vigentes
Ante la gravedad del informe técnico, se recuerda a residentes y turistas que rige la prohibición total de realizar fogatas en lugares no habilitados, incluso en campings con fogones si las autoridades locales así lo disponen por la emergencia.
Asimismo, se solicita evitar el uso de maquinaria que pueda generar chispas, como amoladoras o motosierras, en áreas con vegetación seca. La colaboración ciudadana es el primer eslabón de la defensa para evitar que la Patagonia sufra nuevas pérdidas de bosque nativo y biodiversidad por descuidos humanos.




