Trevelin: emotivo homenaje a 135 años de la llegada de pioneros galeses.
La comunidad de Trevelin se vistió de gala y tradición este sábado para conmemorar un hito fundamental en su historia: el 135° aniversario del arribo de las primeras familias galesas al Valle 16 de Octubre. El acto, que tuvo lugar en la emblemática Piedra Holdich, no solo sirvió para recordar el inicio del poblamiento estable en 1891, sino también para reafirmar la identidad pluricultural que define a la región cordillerana de Chubut.
La ceremonia contó con la organización conjunta de la Municipalidad de Trevelin y la Asociación Galesa 16 de Octubre, reuniendo a autoridades, descendientes de pioneros y una gran cantidad de vecinos y turistas. Según EQS Notas, el evento fue declarado de Interés Municipal y Cultural por el Concejo Deliberante local, subrayando la importancia de mantener viva la memoria de quienes forjaron los cimientos de la actual «Colonia 16 de Octubre».
Un viaje al pasado: los nombres que iniciaron la historia
El homenaje recordó con precisión aquel 7 de febrero de 1891, cuando el valle recibió a las dos familias precursoras. Por un lado, la de Martín Underwood —primer Comisario y Juez de Paz— junto a su esposa Sarah Griffiths y sus hijos; y por otro, la de Edward Jones y su mujer Mary, quien cumplía la función esencial de partera. Acompañándolos, arribaron tres hombres solteros: David Griffiths, John Davies y Robert Jones, completando el contingente que transformó el paisaje virgen en un hogar.
La parte artística del encuentro estuvo a cargo de Alejandro Jones y el grupo de danzas galesas Dawnswyr Cwm Hyfryd, bajo la dirección de Jéssica Jones. Con atuendos de época y melodías tradicionales, los artistas lograron transportar a los presentes hacia finales del siglo XIX, honrando el legado de música y fe que los galeses integraron con las comunidades preexistentes en la zona.
El paralelismo entre la adversidad histórica y el presente
Uno de los momentos más profundos de la jornada fue el discurso del secretario de Cultura y Educación, Gustavo de Vera. El funcionario citó fragmentos del libro «Un pueblo en tiempos del molino» para trazar un vínculo entre las dificultades de los colonos y la actual emergencia ígnea que atraviesa la cordillera. De Vera recordó que, en los inicios del valle, un gran incendio consumió el esfuerzo de muchas familias, tal como sucede hoy con los bosques nativos.
“Aquellos pobladores también enfrentaron la adversidad. En los primeros tiempos del Valle, un gran incendio arrasó con el trabajo y los sueños de muchas familias, tal como hoy seguimos viendo cómo el fuego amenaza nuestros bosques y hogares”, expresó De Vera. Además, destacó la resiliencia de la comunidad: “Pero, al igual que entonces, contamos con la entrega y el valor de quienes todos los días trabajan para resguardar lo que amamos; hoy nuestros bomberos, brigadistas y vecinas y vecinos comprometidos con esta tierra protegen a pico y pala este hermoso valle”.
La memoria como semilla de futuro
El cierre de la conmemoración reforzó la idea de que la identidad de Trevelin se construye día a día sobre los valores de la cooperación y el esfuerzo. Los asistentes compartieron anécdotas y participaron de una sesión de fotografías conmemorativas, consolidando el sentido de pertenencia. La Piedra Holdich, mudo testigo del tiempo, volvió a ser el epicentro de un compromiso renovado con la tierra que hace más de un siglo cobijó la esperanza de un nuevo comienzo.
“Esa fortaleza, esa voluntad de reconstruir y seguir adelante, nos inspira. Gracias a los pioneros que sembraron esperanza, y a todas las familias que hoy hacen de Trevelin su lugar en el mundo, seguimos caminando, con el mismo espíritu de esfuerzo, unión y amor por esta tierra que nos cobija”, concluyó el funcionario en un mensaje que resonó tanto en los antiguos pobladores como en las nuevas generaciones.




