El Xeneize sumó su cuarto empate consecutivo como local y cosecha 13 puntos sobre 27, un punto menos que en el flojo arranque del Clausura 2025. Paredes, Delgado y Aranda brillaron, pero el técnico no movió el banco hasta el minuto 92, cuando metió a Zufiaurre por Bareiro.
La defensa volvió a ser un flan y San Lorenzo lo aprovechó para empatar sobre la hora. Los silbidos para Úbeda hablan de un mal acumulado y de la falta de inventiva para cambiar partidos. Según TyC.
Boca, que ganó 1 de los últimos 11 clásicos (8 de local) , no pudo vencer en la Bombonera a San Lorenzo, que ganó 1 de los últimos 23 clásicos. Fue empate, el cuarto al hilo como local (Platense, Racing, Gimnasia de Mendoza y CASLA), y la cosecha de puntos es de 13 sobre 27, un punto menos que en el muy flojo arranque del Clausura 2025. Tres datos que tal vez ayuden a los colegas ajenos al sentimiento xeneize que pretenden explicarles a los hinchas cómo reaccionar, a entender el fastidio de muchos por otra oportunidad que se dejó pasar.
¿Mereció ganar Boca? Sí. ¿Jugó como para no hacer cambios hasta el minuto 92? Definitivamente no.
Lo mejor: Paredes, Delgado y Aranda, un triángulo que ilusiona
Lo mejor estuvo desde los pies de Paredes, Delgado y Aranda, tres jugadores que juntos se potencian y le dan al equipo la sensación de que en cualquier momento puede pasar algo. El 5 hace fácil lo difícil (pases al pie desde 50 metros, filtrados de tres dedos, de rabona, etc), Milton es su mejor discípulo (gran habilitación a Merentiel en el 1T, asistencia genial en el buen gol de Ascacíbar) y el 10, aun con errores de pibe, las pide todas, encara y toma decisiones arriesgadas, acorde a la posición que ocupa. Indispensables.
Lo peor: una defensa endeble y un técnico que no reacciona
Lo peor estuvo en la defensa: Di Lollo tuvo buenas y malas, Costa casi regala un gol en el arranque del 2T y en el 1-1 Weigandt (de flojo nivel) duerme con De Ritis y Blanco pierde a Gregorio Rodríguez, autor del empate y uno de los cinco cambios que metió el DT visitante.
Sin embargo, el DT local, un poco por los nombres a disposición (dejando al desnudo el insuficiente mercado de pases), otro poco por el temor a una eventual reprobación de la Bombonera y otro poco vaya uno a saber por qué, consideró que no había que mover el banco ni siquiera para meter piernas frescas. Barinaga, Herrera, Zenón y Gelini, por distintos motivos, son los que podrían haber tenido minutos. Pero solo entró Iker Zufiaurre ¡a los 92′ y por Bareiro! , el más buscado ante un eventual centro agónico. Inentendible.
Las excusas de Úbeda y el enojo de los hinchas
«Vi que el equipo estaba jugando bien en el 2T, sosteniendo el ritmo que proponía San Lorenzo y generando situaciones en el arco rival», justificó luego su inacción Úbeda. Dos llegadas claras tuvo Boca en la segunda mitad: el golazo del Ruso y el lujo de Paredes que terminó en remate de Weigandt a la tribuna.
No es la primera vez que este CT hace un solo cambio en un empate en la Bombonera: en el 2-2 con Central Córdoba (iba 2-0) entró Velasco por Aguirre. Aun así, los silbidos para Úbeda hablan más del acumulado y de la poca inventiva a la hora de los cambios, que de los últimos dos partidos en sí, donde se vio un Boca más lógico desde la formación y más protagonista desde el juego. Pero la Libertadores está a la vuelta de la esquina y se necesita ver mucho más la mano de un DT, no solo en el once inicial.




