Tapia rechazó Madrid y propuso el Monumental para la Finalissima.
La definición de la sede para la Finalissima entre Argentina y España ha generado un nuevo foco de debate en el fútbol internacional. Claudio “Chiqui” Tapia, presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), fijó este jueves una postura contundente al rechazar la posibilidad de que el encuentro se dispute en el Estadio Santiago Bernabéu de Madrid. El dirigente manifestó su firme intención de que el duelo entre el campeón de la Copa América y el ganador de la Eurocopa se traslade a territorio nacional, específicamente al Estadio Monumental de Buenos Aires.
El titular de la casa madre del fútbol argentino se refirió al tema de manera inesperada a las puertas de los tribunales de Comodoro Py, donde asistió para declarar en una causa por presunta evasión. Según Derf, Tapia aprovechó el contacto con la prensa para marcar la cancha frente a las pretensiones europeas: “España quiere que la Finalissima se juegue en España y yo quiero que se juegue en el Monumental”, sentenció. Estas declaraciones surgen luego de que Qatar fuera descartada como sede original debido a la inestabilidad bélica que atraviesa la región de Medio Oriente.
El desacuerdo con Europa y la opción argentina
La postura de Tapia representa un desafío directo a los informes que circulaban en medios europeos, los cuales daban por sentada la realización del partido en Madrid. Para la dirigencia argentina, jugar en el Bernabéu implicaría otorgar una ventaja de localía excesiva a la selección española. Por este motivo, la propuesta de utilizar el estadio de River Plate no solo busca traer el espectáculo al país, sino también asegurar condiciones de paridad competitiva para el equipo liderado por Lionel Scaloni.
Aunque el deseo de la AFA es firme, la decisión final no depende exclusivamente de los deseos de Tapia. Al tratarse de un certamen organizado de manera conjunta, la resolución debe surgir del consenso entre las autoridades de la UEFA y la CONMEBOL. La presión de la federación española por mantener el evento en su capital es fuerte, pero el rechazo público del directivo argentino ha obligado a reabrir el abanico de posibilidades logísticas y comerciales.
Sedes alternativas en el Viejo Continente
Ante la falta de acuerdo sobre Madrid o Buenos Aires, la CONMEBOL ha comenzado a barajar opciones en ciudades neutrales dentro de Europa. Entre las alternativas con más fuerza aparecen Lisboa y Roma. Estas sedes permitirían cumplir con los compromisos comerciales de disputar el encuentro en el continente europeo, pero evitando el territorio de uno de los finalistas, lo que podría funcionar como una solución salomónica para ambas confederaciones.
En las próximas horas, las negociaciones continuarán en los despachos de las entidades continentales. La fecha y el lugar definitivo de la Finalissima siguen siendo una incógnita, pero lo que ha quedado claro tras las palabras de Tapia es que Argentina no aceptará sin resistencia que el trofeo se dirima en la casa del Real Madrid. La pulseada entre el deseo de «el Chiqui» y los intereses europeos definirá el escenario de uno de los partidos más esperados del 2026.




