Bomba judicial en la causa que investiga al ex presidente Alberto Fernández. La Cámara Federal de Casación le dio un respiro mayúsculo al ex mandatario y anuló el procesamiento que pesaba sobre él por supuestas «negociaciones incompatibles con la función pública».
La decisión, tomada por mayoría, no fue unánime: hubo un voto en disidencia que pedía mantenerlo firme. Ahora, la causa deberá rearmarse desde cero. ¿Qué significa esto para el ex jefe de Estado? ¿Se terminó su calvario judicial o es apenas un capítulo más? Te contamos todos los detalles.
El revés judicial que cambia el tablero
La Sala IV de la Cámara Federal de Casación resolvió este miércoles 29 de abril anular por mayoría la resolución que había confirmado el procesamiento de Alberto Fernández en la llamada «causa Seguros». El ex presidente estaba acusado de «negociaciones incompatibles con el ejercicio de la función pública», una figura que había generado un enorme desgaste político y mediático.
Los jueces Mariano Borinsky y Javier Carbajo votaron a favor de anular el procesamiento, mientras que el camarista Gustavo Hornos votó en disidencia y reclamó dejar firme la acusación. Con este 2 a 1, la causa retrocede varios casilleros.
«No hay juez sin acusador»: el argumento que dejó sin efecto la acusación
La decisión de Casación no fue caprichosa. Los magistrados que votaron a favor de anular el procesamiento se alinearon con lo que había sostenido el fiscal ante la Cámara Federal, José Agüero Iturbe: no existen elementos suficientes para mantener al ex presidente procesado. «No hay juez sin acusador», remarcaron los jueces en su fallo, dejando en claro que sin una acusación sólida, el proceso no puede sostenerse.
Tanto la defensa de Alberto Fernández como la propia fiscalía habían solicitado revocar el procesamiento y dictar la falta de mérito. Un pedido inusual que terminó siendo escuchado por la mayoría de la sala.
¿Qué pasa ahora con la causa Seguros?
Con esta anulación, el tribunal ordenó dictar una nueva decisión en la causa penal. En la práctica, significa que el procesamiento queda sin efecto y que la investigación deberá reorientarse. Fuentes judiciales consultadas por NA explicaron que ahora el juez de primera instancia deberá evaluar nuevamente las pruebas y definir si corresponde archivar la causa, dictar la falta de mérito o, en un escenario más complejo, reunir nuevos elementos para intentar un nuevo procesamiento.
Por ahora, Alberto Fernández respira aliviado. Su defensa ya calificó el fallo como «un triunfo de la razón y el derecho». Desde el oficialismo, por su parte, evitaron hacer comentarios, aunque fuentes cercanas al ex mandatario confiaron a este medio que «la pesadilla judicial llegó a su fin».
El voto en disidencia que no cambió el resultado
El camarista Gustavo Hornos, en su voto disidente, planteó que el procesamiento debía mantenerse firme. Para Hornos, existían elementos suficientes para sostener la acusación de «negociaciones incompatibles con la función pública». Sin embargo, su postura no fue acompañada por sus colegas, y la mayoría terminó inclinando la balanza a favor del ex presidente.
Este tipo de definiciones divididas no son habituales en Casación, lo que habla de la sensibilidad política y judicial del caso. La causa Seguros investiga presuntas irregularidades en la contratación de pólizas durante la gestión de Fernández, un expediente que llegó a tener un peso mediático enorme.
La anulación del procesamiento de Alberto Fernández en la causa Seguros es un giro mayúsculo en una de las investigaciones más sensibles de los últimos años. Con un fallo dividido y el respaldo de la postura fiscal, el ex mandatario recupera aire político y judicial. Ahora, habrá que esperar la nueva decisión del juez de primera instancia. Pero por esta noche, el ex presidente puede dormir tranquilo: Casación le devolvió la inocencia mientras dure la reapertura del caso.
