Un nuevo informe privado volvió a encender dudas sobre la solidez de la recuperación económica en Argentina.
Según datos de marzo, la inversión real cayó 0,8% interanual y marcó un escenario de estancamiento que contrasta con los discursos oficiales de mejora.
La inversión cayó en marzo y marcó un freno en la economía
Durante el tercer mes del año, la inversión en la economía argentina se ubicó en US$7.425 millones, de acuerdo con un estudio privado. Sin embargo, en términos de volumen físico, el indicador mostró una caída del 0,8% interanual.
El dato contradice la idea de una recuperación sostenida y expone un comportamiento irregular de los principales componentes de la inversión.
El informe también señala que el resultado representa una moderación respecto de febrero, mes en el que la caída había sido mucho más fuerte, alcanzando el 11,1%.
La información surge del último relevamiento del Índice de Inversión Bruta Interna Mensual (IBIM), elaborado por el Centro de Estudios Económicos de Orlando J. Ferreres & Asociados.
Construcción en alza, pero maquinaria sigue en caída
El comportamiento de los sectores mostró una fuerte heterogeneidad. La construcción fue el único segmento con un desempeño positivo, con un crecimiento del 12,7% interanual, cortando una racha negativa de cuatro meses consecutivos.
Según el informe, este repunte estuvo impulsado por el aumento en los despachos de insumos y una baja base de comparación con el año anterior.
En contraste, la inversión en maquinaria y equipo volvió a caer con fuerza, registrando una baja del 10,3% interanual.
Dentro de este rubro, los bienes de origen nacional retrocedieron 10,5%, mientras que los importados cayeron 10,2%, reflejando una debilidad generalizada en la renovación de capital productivo.
Estancamiento y señales de dos velocidades en la economía
El estudio advierte que, pese a algunas mejoras puntuales, el escenario general sigue siendo débil. El repunte observado es considerado “mínimo” y cercano a un estancamiento cuando se analiza la serie desestacionalizada.
En ese sentido, el informe proyecta un escenario económico de “dos velocidades” para los próximos meses: por un lado, sectores como el agro y la energía mostrarían mayor dinamismo; mientras que la industria continuaría enfrentando dificultades.
La lectura general del documento sugiere que la recuperación aún es frágil y depende de pocos motores sectoriales.
El comportamiento de la inversión se mantiene así como una de las variables clave para entender el ritmo real de la actividad económica en el país.
