La Casa Rosada busca alejar los ruidos mediáticos que atormentan al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a través de una reactivación de las gestiones políticas. Para la semana que viene, los alfiles libertarios en la Cámara de Diputados planean sesionar el miércoles 8 para tratar la modificación sobre la Ley de Glaciares y el proyecto Hojarasca.
Para asegurar los votos, el presidente Javier Milei adoptó una postura concesiva y firmó un decreto que autoriza un desembolso de hasta $400.000 millones en concepto de adelantamiento de fondos de coparticipación para 12 jurisdicciones. El paquete incluye provincias alineadas con el oficialismo y también distritos con fuerte oposición.
Una agenda legislativa clave: Ley de Glaciares y proyecto Hojarasca
El vínculo que Nación pueda seguir estableciendo con un grupo de gobernadores se presagia vital para que el Gobierno pueda mantener una agenda propositiva en materia de reformas. Sin ellos, al oficialismo le resultaría imposible poder aprobar proyectos en el Congreso.
El proyecto impulsado por el Gobierno tiene el apoyo de las provincias mineras, ya que permitirá la incursión de explotaciones de diferentes minerales en áreas que actualmente son consideradas periglaciares. “Con el apoyo de esos gobernadores, otros aliados de las provincias y los bloques afines sentimos que vamos a tener los votos para poder aprobarla”, afirma una fuente de alto rango en la Cámara de Diputados.
El proyecto Hojarasca, por su parte, es otra de las iniciativas que el oficialismo buscará aprobar para ocupar la tapa de los medios de comunicación y mostrar dinamismo en el frente gubernamental.
Los 12 gobernadores beneficiados: desde aliados hasta opositores
El paquete de adelanto autorizado por el Ejecutivo tiene como destinatarias a provincias alineadas o en diálogo frecuente con el oficialismo, como Chaco, Mendoza, Salta, Tucumán, Catamarca y Misiones, pero también a distritos con fuerte oposición al gobierno central, entre ellos La Rioja y Tierra del Fuego, junto a Chubut, Corrientes, Río Negro y Santa Cruz.
Las gestiones políticas detrás de estos acuerdos son atribuidas internamente al ministro del Interior, Diego Santilli, y al ministro de Economía, Luis Caputo. Uno desde el lado político y otro desde el punto de vista del cuidado fiscal.
El contexto: caída de la recaudación y crisis fiscal en las provincias
La medida se adopta luego de que, en marzo, el reparto automático de impuestos registrara una baja del 11,3% respecto a febrero, agravando la situación de las cuentas provinciales y forzando a los gobernadores a buscar alternativas para evitar un mayor endeudamiento. En las provincias se quejan de que la recaudación total es de 1 billón de pesos menos en el trimestre si se la compara con la del año anterior.
“Eso se ve en la recaudación provincial. La situación es dramática, están todos preocupados sean del color que sea. Están todos con los frentes abiertos y las paritarias incendiadas”, afirman fuentes cercanas al Gobierno.
Cómo funciona el adelanto de coparticipación
El mecanismo, que ya había sido instrumentado para Entre Ríos en enero de 2026, responde a la evaluación puntual de la situación fiscal de cada provincia y establece la devolución del monto recibido antes de finalizar el año, con una tasa de interés del 15% . La política busca impedir que las administraciones locales acudan al crédito externo, donde el costo financiero oscila entre 30% y 45% .
El adelanto de coparticipación es uno de los pocos recursos que tenía a disposición el Gobierno como para aliviar el estado de ciertos gobernadores. En rigor, busca evitar que la crisis provincial derive en un incremento de la deuda externa subnacional.
Gobernadores opositores también ceden: el caso de La Rioja y Tierra del Fuego
El nivel de desesperación de ciertos gobernadores es tal que hasta los más lejanos al mileísmo han debido ceder en algunos aspectos de su política pública. Infobae adelantó el mes pasado que el fueguino Gustavo Melella impulsaría la adhesión de su provincia al RIGI —una de las políticas insignia impulsadas por Milei— para buscar mayores inversiones.
La flexibilización en los vínculos con Nación también alcanza a la gobernación de La Rioja que comanda Ricardo Quintela. Días atrás, uno de sus hombres de mayor confianza se reunió con el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem. Circuló que Nación se habría dispuesto a dar partidas presupuestarias a cambio de que Quintela implemente la Boleta Única Papel, se adhiera al RIGI y aplique una normativa de transparencia.
Pese a todo, La Rioja fue una de las provincias que recibirán adelantos de coparticipación.
“Las vacas flacas son para todos”
El hundimiento de los recursos coparticipables tuvo un impacto transversal e inmediato. De acuerdo con los cálculos de Politikón Chaco que obtuvo Clarín, durante marzo las transferencias sumaron $5,05 billones, cifra que en términos constantes implica una pérdida superior a $1,15 billones para el conjunto de las provincias y la Ciudad de Buenos Aires en el primer trimestre de 2026.
Pese a todo, ni Nación ni las provincias tienen un margen fiscal suficiente como para reclamarse mutuamente. “Las vacas flacas son para todos”, dice un funcionario del Gobierno Nacional.




