Juicio por jurados en Chubut por violento asalto y secuestro
En los tribunales penales del barrio Roca, comenzó un debate clave ante un tribunal popular que busca esclarecer un grave suceso de violencia vecinal y delictiva. El proceso penal sienta en el banquillo de los acusados a Néstor Leonori, Leonardo Martearena y Martín Ojeda, señalados como los presuntos responsables de un feroz asalto y posterior privación ilegítima de la libertad cometido a mediados del año pasado.
Durante la primera jornada del debate, presidido por la jueza técnica Raquel Tassello, se dio la apertura formal al juicio, se brindaron las instrucciones iniciales a los ciudadanos que integran el jurado y las partes presentaron sus crudos alegatos de apertura antes de escuchar a los primeros testigos.
Una noche de terror, golpes y amenazas con un rifle
La reconstrucción que expuso la fiscal general Andrea Rubio detalla un plan criminal que se ejecutó la noche del 6 de junio de 2024. Según la acusación, Leonori llegó en un Ford Fiesta Kinetic al domicilio de la víctima en el barrio Km. 8, y bajo el engaño de pedirle una balanza, logró que subiera al auto para trasladarlo hacia una vivienda en Restinga Alí.
Allí esperaba el resto de la banda. Al ingresar, el damnificado fue emboscado, golpeado con saña y atado de pies y manos con un cable USB. La fiscalía detalló que el motivo del ataque era una supuesta venganza: le exigían que confesara el robo de una plantación de marihuana mientras le introducían un rifle en la boca.
No conformes con el cautiverio, los captores mantuvieron retenido al hombre y se dirigieron a su casa familiar. En el lugar, amedrentaron a la pareja de la víctima y a un menor de edad para terminar robando tres costosos paneles de luz LED y ocho plantas de cannabis, huyendo bajo la promesa de represalias si daban aviso a las autoridades.
Calificación legal y la postura de la defensa técnica
Por la gravedad de las acciones, el Ministerio Público Fiscal imputó a los tres hombres en calidad de coautores por delitos que contemplan penas sumamente severas: privación ilegítima de la libertad agravada por violencia, amenazas agravadas por el uso de arma, y robo triplemente agravado por haber sido cometido en poblado y en banda.
A su turno, el defensor particular Guillermo Iglesias intentó relativizar la acusación ante el jurado popular. La estrategia de la defensa se centró en enmarcar la causa dentro de un «conflicto vecinal entre personas conocidas» y argumentó que los imputados sólo acudieron a recuperar elementos que les pertenecían. Asimismo, remarcó que los sospechosos carecen de antecedentes penales previos y que ya cumplieron ocho meses de prisión preventiva efectiva.
Se prevé que la recepción de pruebas testimoniales y los alegatos finales de este impactante juicio por jurados continúen desarrollándose de forma intensiva hasta este viernes 22 de mayo.
