UTA advierte sobre un posible paro en Comodoro si no hay acuerdo por el traspaso de trabajadores al nuevo servicio de colectivos.
El secretario general de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Juan Carlos Cossio, lanzó una dura advertencia tras fracasar la última audiencia en la Subsecretaría de Trabajo sobre el traspaso de personal de la empresa Patagonia Argentina a Grupo MR (Sol Bus), la firma que asumirá la concesión del transporte urbano en Comodoro Rivadavia a partir del próximo 1 de agosto.
La disputa por el personal y el rechazo a la exclusión
El núcleo del conflicto radica en que, en esta primera etapa, la nueva prestataria incorporará a 269 trabajadores en cumplimiento estricto del pliego licitatorio (95 unidades operativas con un coeficiente de 2,8 choferes por coche). Sin embargo, la planta actual de Patagonia Argentina asciende a 343 agentes, lo que deja a unos 74 empleados en una zona gris hasta que se complete la segunda etapa del servicio en noviembre, cuando se prevé alcanzar las 120 unidades.
Cossio cuestionó con dureza que este remanente quede fuera del esquema inicial y exigió que se garanticen los salarios de los agentes durante los 90 días de transición. «Estamos desconcertados, alguien debe hacerse cargo de esos compañeros», señaló el dirigente gremial a Actualidad 2.0, advirtiendo que de no mediar una solución satisfactoria, «el paro será inevitable», medida que será evaluada junto a los trabajadores en los próximos días.
La postura empresaria y el factor laboral
Por su parte, desde Grupo MR señalaron que la compañía no cuenta con la obligación contractual de absorber a la totalidad de la nómina en esta fase y ratificaron que el servicio comenzará el 1 de agosto con las unidades, la base operativa y el taller listos. Asimismo, advirtieron que cuentan con más de 1.700 postulaciones —incluyendo a unos 600 choferes profesionales—, por lo que, de persistir la intransigencia gremial, procederán a incorporar personal externo.
En tanto, fuentes vinculadas a las negociaciones deslizaron que dentro del grupo de trabajadores no contemplados inicialmente figuran personas en edad jubilatoria, socios de la firma saliente, licencias médicas prolongadas y agentes incorporados con posterioridad al inicio del proceso licitatorio, lo que reduce considerablemente el número real de afectados que requerirían una cobertura de emergencia por parte del municipio mientras se completa la transición.
