El Gobierno de Brasil denegó la emisión de visas a dos funcionarios de alto rango de los Estados Unidos que pretendían ingresar al país sudamericano para monitorear el proceso electoral de octubre.
De acuerdo con fuentes gubernamentales citadas por medios locales, la administración del presidente Luiz Inácio Lula da Silva consideró que la misión estadounidense tenía como objetivo sembrar dudas sobre la integridad del sistema de votación electrónica.
La delegación que Washington planeaba enviar estaba integrada por el subsecretario del Departamento de Estado, Riley M. Barnes, y el subsecretario adjunto, Samuel Samson. La intención de la comitiva norteamericana de poner en tela de juicio la transparencia de las urnas electrónicas fue revelada por el periódico estadounidense The New York Times y posteriormente confirmada por voceros del Gobierno brasileño.
Un formato de misión calificado como inusual
Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil (Itamaraty) señalaron que el planteo de la comitiva enviada por Washington resultaba inusual y ajeno a las prácticas diplomáticas habituales en materia de supervisión comicial.
Las autoridades de la cancillería remarcaron que las delegaciones internacionales de observación electoral tradicionales operan bajo esquemas formales y supervisan los comicios únicamente tras recibir una invitación explícita de las instituciones del país anfitrión.
El episodio suma un nuevo foco de tensión internacional en la antesala de las elecciones presidenciales de octubre, donde el actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva buscará un nuevo mandato en una contienda polarizada frente al senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
