El reconocido periodista, conductor y director de medios falleció este miércoles tras permanecer internado en el Sanatorio Mater Dei por complicaciones respiratorias
Dejó una huella imborrable en la gráfica, la televisión y los medios digitales a lo largo de seis décadas de trayectoria.
Sus inicios en la gráfica y la cobertura de guerras
Nacido el 7 de febrero de 1944, Samuel «Chiche» Gelblung comenzó su camino en la profesión en 1966 dentro de las páginas de la Revista Gente. A penas un año después, en 1967, encaró una de las pruebas más exigentes de su carrera al desempeñarse como corresponsal en la Guerra de los Seis Días. Sorprendentemente, repetiría ese rol bélico más de medio siglo después, al viajar a cubrir el conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022.
A lo largo de las décadas de 1970 y 1980, estuvo al frente de publicaciones de gran tirada como la revista La Semana y ejerció funciones en el diario La Nación. Ya en la era del periodismo digital, fue un pionero en la reconversión de las redacciones al fundar en 2006 el portal de noticias Minuto Uno, el primero de una serie de diarios online bajo su impronta editorial.
El fenómeno de «Memoria» y las polémicas en la televisión
Su figura alcanzó una popularidad masiva durante los años 90 con el mítico programa Memoria, emitido por Canal 9. Desde ese ciclo combinó la agenda de actualidad y el periodismo de investigación con temas impactantes, informes sobre fenómenos paranormales y misterios urbanos.
Su paso por los medios no estuvo exento de controversias que marcaron la historia de la pantalla chica nacional:
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Debates y denuncias: Enfrentó causas judiciales —como la acusación por apología tras una entrevista al filósofo español Antonio Escohotado— defendiendo su estilo de abordar cualquier temática sin tabúes.
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Casos bisagra de la TV: La simulación de la autopsia a un supuesto extraterrestre para desenmascarar el histórico caso Roswell fue una de las transmisiones más recordadas de la televisión abierta.
En el último tiempo, diversos problemas de salud lo obligaron a someterse a varias internaciones, aunque mantuvo su actividad profesional en radio y televisión hasta donde sus fuerzas se lo permitieron. Su partida marca el cierre de una etapa fundamental en la manera de hacer periodismo de impacto en la Argentina.
