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La representante de Unicef Argentina, Luisa Brumana, aseguró que «todo el esfuerzo» para el desarrollo en tiempo récord de vacunas eficaces contra la Covid 19 «va a servir si llegamos a niveles altos de inmunización en todo el mundo» y en el menor tiempo posible, salvando las actuales brechas entre países que es a lo que apunta el Fondo Global de Acceso a las Vacunas contra la Covid-19 (Covax), que el domingo pasado aportó las primeras 218 mil dosis destinadas a la Argentina.

Además de participar en el también denominado Mecanismo Covax, Unicef Argentina colaboró con la adquisición de 10.000 conservadoras para asegurar la cadena de frío y apoyar la distribución segura de las vacunas en todo el país: se trata de 5.000 portadores de vacunas y otros 5.000 recipientes de frío de mayor tamaño, que -se estima- serán distribuidas desde la última semana de mayo.

El Mecanismo Covax es un fondo global para el desarrollo y la adquisición de vacunas que resulten seguras y eficaces contra el coronavirus, cuyo objetivo contribuir con dosis para al menos el 20% de la población mundial, garantizar su distribución equitativa entre países y en el menor tiempo posible a nivel mundial.

Además de Unicef –que es el mayor comprador de vacunas a nivel mundial- lideran este mecanismo la Coalición para la Promoción de Innovaciones en pro de la Preparación ante las Epidemias (CEPI), la Alianza Mundial para las Vacunas e Inmunización (GAVI), Unicef, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS)

El Mecanismo Covax se propuso inmunizar al menos el 20% de la población de los países participantes con una cartera de vacunas diversificada, que vayan siendo distribuidas tan pronto como estén disponibles
«Mundialmente y desde antes de la Covid-19, hay una división de tareas (dentro del sistema de Naciones Unidas) en adquisición y distribución de vacunas: a nivel global Unicef apoya el reparto de vacunas sobre todo en países de menores recursos –que es un volumen enorme y un trabajo que se hace junto con otras agencias, con la OMS-, pero en la región de las Américas esta tarea está a cargo de la OPS y su fondo rotatorio», dijo a Télam Brumana.

A partir de la pandemia se constituyó el Mecanismo Covax que se propuso inmunizar al menos el 20% de la población de los países participantes con una cartera de vacunas diversificada que vayan siendo distribuidas tan pronto como estén disponibles para poner fin a la fase aguda de la pandemia y reconstruir las economías.

«En el primer mes de distribución de vacunas a través Mecanismo Covax, se mandaron 32 millones de dosis a 60 países en el mundo. Y de este total, Unicef fue quien entregó 20 millones a 47 países», explicó Brumana.

De esta forma, esta agencia ONU se constituye como «un socio incrementador para apoyar logística del envío y la distribución de vacuna» a nivel mundial y en el marco del mecanismo.

A través del mecanismo Covax, Argentina recibió el pasado domingo el primer lote de vacunas: se trata de un cargamento con 218 mil dosis de la vacuna Astra Zéneca/Oxford.
A través del mecanismo Covax, Argentina recibió el pasado domingo el primer lote de vacunas: se trata de un cargamento con 218 mil dosis de la vacuna Astra Zéneca/Oxford.

Brumana recordó que «en general este proceso para el desarrollo de vacunas y distribución es mucho más largo» y si los tiempos han podido acortarse fue gracias a «un esfuerzo enorme» para responder a la emergencia, que no obstante está encontrando algunos escollos.

«La producción ha ido aumentando pero aun así hay una escasez global y por eso la importancia del fondo Covax para equiparar la situación entre los países que más fácilmente pudieron acceder a las vacunas y aquellos que no», dijo.

Brumana reconoció como un segundo problema el acopio de vacunas por parte de los países centrales.

«En este escenario tan complejo, el propio secretario general de la ONU y el director de la OMS hicieron un llamado a la solidaridad de los países porque está clarísimo que todo este esfuerzo va a servir si llegamos a niveles altos de inmunización en todo el mundo y por eso se puso en marcha el Mecanismo Covax», dijo.

«La producción ha ido aumentando pero aun así hay una escasez global y por eso la importancia del fondo Covax para equiparar la situación entre los países que más fácilmente pudieron acceder a las vacunas y aquellos que no»
LUISA BRUMANA

A nivel local, además de la colaboración continua con los ministerios de Salud y Educación, Unicef está aportando 10 mil conservadoras para el transporte de vacunas contra el Covid-19.

«Hay que recordar que más allá de la llegada de las vacunas, también es importante que se asegurar tener la cadena de frío durante la distribución y permanencia en centros de salud, por eso desde Unicef vamos a colaborar con la adquisición de las conservadoras destinadas particularmente a las áreas más alejadas», contó.

El aporte de 5.000 «vaccine carrier» (conservadoras portátiles, en castellano) más otros 5.000 «cold boxes» (conservadoras portátiles de mayor tamaño) disponibles a partir de mayo «tienen dos objetivos», porque por un lado es un «apoyo en las inmunizaciones hacia el Covid-19» pero también «un insumo que quedará para ser usado en la preservación de la cadena de frío para las vacunas regulares que se deben dar a los niños».

Covax es uno de los tres pilares del acelerador de acceso a herramientas Covid-19 (ACT), que fue lanzado en abril por la OMS, la Comisión Europea (CE) y Francia con el objetivo de brindar acceso innovador y equitativo a los diagnósticos, tratamientos y vacunas de Covid-19.

El Mecanismo Covax se propuso inmunizar al menos el 20% de la población de los países participantes.
El Mecanismo Covax se propuso inmunizar al menos el 20% de la población de los países participantes.

En este sentido, Covax «es el único esfuerzo para garantizar que las personas en todos los rincones del mundo tengan acceso a las vacunas independientemente de su riqueza», dice la OMS en su portal.

Con más de dos tercios del mundo comprometido, la coalición «tiene la cartera de vacunas Covid-19 más grande y diversa del mundo» y la meta inicial es «tener 2.000 millones de dosis disponibles para finales de 2021, lo que debería ser suficiente para proteger a las personas vulnerables y de alto riesgo, así como a los trabajadores sanitarios de primera línea», dice la OMS en su portal.

Para las naciones financiadas con ingresos más bajos, que de otro modo no podrían pagar estas vacunas, así como para una serie de países autofinanciados de ingresos más altos que no tienen acuerdos bilaterales con los fabricantes, «Covax es literalmente un salvavidas y la única forma viable de conseguir que sus ciudadanos tendrán acceso a las vacunas».

Para los países que tienen acuerdos bilaterales con los fabricantes de vacunas –como es el caso de la Argentina- «sirve como una póliza de seguro invaluable para proteger a sus ciudadanos, tanto directa como indirectamente».

A través del mecanismo Covax, Argentina recibió el pasado domingo el primer lote de vacunas: se trata de un cargamento con 218 mil dosis de la vacuna Astra Zéneca/Oxford que forman parte de una primera etapa de asignación, dado que se espera que el país reciba 1.9 millones de dosis en el primer semestre.

Por tercera vez en el año, UNICEF realizó encuesta sobre el impacto de COVID-19 en hogares con niños, niñas y adolescentes del país.

UNICEF llamó a lograr un acuerdo social para priorizar la educación y reabrir las escuelas lo antes posible, priorizando a aquellos que se encuentran en situación de mayor vulnerabilidad, sin posibilidades de sostener contacto con las escuelas por falta de recursos, de dispositivos tecnológicos, requerimientos especiales, discapacidad o ámbito de residencia, tal como indica el posicionamiento institucional publicado por la organización.

Entre los indicadores más preocupantes de esta encuesta se destacan cinco: la reducción de ingresos laborales, la restricción en el acceso a la salud y vacunación, el temor de las condiciones para la reanudación de las clases presenciales, la seguridad alimentaria, y sobrecarga en mujeres de las tareas del hogar.

UNICEF también indica que la merma de ingresos empujó a los adolescentes a incorporarse tempranamente al mercado laboral, que las familias de bajos recursos adquirieron más deudas, la alimentación de la niñez es precaria y se redujeron los controles de salud y vacunación.

Cuatro de cada diez hogares del país donde residen niños, niñas y adolescentes –lo que equivale a 2,1 millones de familias- afrontan una reducción en los ingresos laborales, en tanto uno de cada cinco enfrenta al menos una deuda, según los resultados de la tercera encuesta.

Entre los hogares endeudados, el 36% utilizó los fondos prestados para comprar alimentos. En el caso de las villas y asentamientos, entre julio y octubre último aumentó la cantidad de familias que debieron recurrir a un préstamo o fiado para adquirir comida, pasando del 25% al 30%.

El estudio de UNICEF confirmó, por otra parte, que el sistema de protección de ingresos ampliado para dar respuesta a los efectos de la pandemia mantiene una elevada cobertura. El 42% de los hogares con niños, niñas y adolescentes recibió en octubre el ingreso familiar de emergencia (IFE) y el 33% accedió a la Tarjeta Alimentar u otros mecanismos de apoyo alimentario, aunque más de la mitad de los hogares (51%) no recibe transferencias destinadas a poblaciones en situación de vulnerabilidad social.

“Existe un amplio acuerdo en que las ayudas económicas y sociales que brinda el Estado son necesarias”, afirmó Luisa Brumana, Representante de UNICEF Argentina. De todas formas, “al 53% de los hogares que reciben la Asignación Universal por Hijo les alcanza para cubrir menos de la mitad de los gastos de los niños y las niñas, y el 96% asegura que no puede acceder a comprar las mismas cosas que hace un año”, señaló. Por su parte, entre los hogares que reciben la Tarjeta Alimentar, el 64% indica que cubren la mitad o más de los gastos de alimentación del hogar con esos recursos.

Aumento del trabajo infantil

Otro indicador preocupante relevado es que la pérdida de ingresos empujó a los adolescentes a incorporarse tempranamente al mercado laboral. El 16% de los adolescentes ha manifestado realizar actividades laborales destinadas al mercado y el 46% de ellas y ellos no lo hacía antes de la cuarentena.

“Esto es un indicador que mostraría que, ante la falta de ingresos en los hogares, los adolescentes se ven en la necesidad de aportar recursos al interior del hogar”, señaló Sebastián Waisgrais, Especialista en Inclusión Social de UNICEF Argentina.

Además, la encuesta refleja que los y las adolescentes realizan trabajos no remunerados al interior del hogar, como limpiar y cocinar (79%), hacer las compras (63%) o cuidar a niños, niñas o personas mayores con los que conviven (36%).

Temor al retorno de las clases presenciales

El 58% de los estudiantes del país tuvo complicaciones para mantener la atención durante las clases virtuales, mientras que el 31% no pudo sostener una rutina relacionada con el aprendizaje durante la pandemia, según surge del segmento de Educación de la tercera encuesta.

Ante la posibilidad de enviar a sus hijos e hijas a la escuela, el 71% de los adultos encuestados respondió que optará por enviarlos directamente el año 2021, y casi la mitad -el 49%- no cree que las escuelas puedan cumplir con las medidas necesarias de prevención.

Al igual que en los meses de abril y julio, un porcentaje muy elevado de adolescentes (96%) manifestó haber recibido tareas escolares. Al ser consultados sobre sus aprendizajes escolares de este año, el 48% consideró que fueron algunos, seguido por el 26% que opinaron que fueron muy pocos, mientras que el 19% afirmó que fueron muchos.

Fuente: Infobae

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y el Grupo Banco Mundial publicaron este martes un informe según el cual 365 millones de niños, uno de cada seis menores de edad, viven en situación de extrema pobreza, y agregaron que estos datos pueden incrementarse debido “al impacto económico de la pandemia” de coronavirus.

Antes de que la pandemia de coronavirus golpeara la economía internacional, uno de cada seis menores de edad ya vivía en condiciones de pobreza extrema.

Según el estudio, dos tercios de esos niños habitan en África subsahariana, en hogares que luchan por sobrevivir con un promedio de 1,90 dólares al día o menos por persona, mientras que el sur de Asia aloja a casi una quinta parte de estos chicos.

El análisis muestra que el número de personas que viven en la pobreza extrema disminuyó en 29 millones entre 2013 y 2017. Sin embargo, el avance de los últimos años ha sido “lento y desigual, además de que se encuentra en riesgo” debido al impacto económico de la pandemia.

El director de Programas de Unicef afirmó que “el número de niños que debe luchar para sobrevivir debería escandalizar a cualquiera”.

“Y la escala y la profundidad de las dificultades financieras provocadas por la pandemia solo están destinadas a empeorar las cosas. Los gobiernos necesitan con urgencia un plan de recuperación infantil para evitar que muchos más niños y sus familias alcancen niveles de pobreza que no se habían visto durante muchos, muchos años”, dijo Sanjay Wijesekera.

Aunque los niños representan cerca de un tercio de la población mundial, son casi a mitad de la población extremadamente pobre.

Los niños más pequeños son los que están en peor situación, agregó el informe de Unicef.

El 20% de ellos es menor de 5 años y viven en hogares extremadamente pobres del mundo en desarrollo, destacó el informe.

“El hecho de que uno de cada seis niños viviera en la pobreza extrema y que el 50% de los pobres extremos del mundo fueran niños antes de la pandemia de coronavirus es motivo de gran preocupación para todos”, recalcó Carolina Sánchez-Páramo, directora global de la División de Pobreza y Equidad del Banco Mundial.

La pobreza extrema priva a cientos de millones de niños de la oportunidad de alcanzar su potencial en términos de desarrollo físico y cognitivo, y amenaza su capacidad para conseguir buenos trabajos en la edad adulta.

“A raíz de la desorganización económica masiva causada por la pandemia, es más crucial que nunca que los gobiernos apoyen a los hogares pobres con niños y reconstruyan su capital humano durante la recuperación”, concluyó Sánchez-Páramo.

Unicef Argentina y Google presentaron hoy los resultados de una encuesta realizada a más de 800 adolescentes argentinos sobre la educación durante la pandemia de coronavirus, que destaca que la tecnología «vino para quedarse» cuando se vuelva a las clases presenciales y otorga una valoración muy positiva del esfuerzo docente durante todo el proceso.

La encuesta indagó sobre una población de chicos y chicas de las distintas provincias a través de una plataforma virtual y, en ese sentido, desde Unicef aclararon que -por esa razón- no aborda ni indaga sobre las percepciones de los alumnos con dificultades de conectividad que, en algunas regiones, alcanza al 66% de la población.

Los especialistas del organismo de protección de los derechos de la niñez y el equipo de Google en Argentina explicaron que el trabajo buscó conocer «qué piensan y cómo se adaptaron» los chicos a una educación que «en los últimos 6 meses dio un salto cuántico, que evolucionó más que en los últimos 30 años».

La presentación de los resultados se realizó a través de una conferencia de prensa remota que encabezó la gerente de Comunicación de Google Argentina, Florencia Sabatini, mientras que por Unicef participaron Cora Steinberg y Natalia Calisti, especialistas en educación y comunicación del organismo, respectivamente.

Entre otros resultados destacables, estos chicos de entre 14 y 19 años valoraron la introducción de recursos pedagógicos tecnológicos y algunos incluso manifestaron su sorpresa por la tardanza histórica en la incorporación de estas herramientas que pretenden que los docentes mantengan cuando se pueda volver a la presencialidad.

Los encuestados añadieron que, antes de la pandemia de coronavirus, solo 1 de cada 4 de sus docentes usaban estrategias digitales y, por ello, valoraron por sobre todas las cosas el esfuerzo realizado en esa adaptación.

En ese sentido, los videos, posteos y otros recursos creados durante estos últimos meses permitieron a los alumnos ganar en flexibilidad horaria -algo que ponderan especialmente-, en la autoadministración de los contenidos y, sobre todo, en la posibilidad de repasar todas las veces necesarias en el momento en el que lo necesitan.

La temática medioambiental se coló de una manera inesperada en la encuesta ya que los chicos expresaron que la virtualidad permite ahorrar el papel que se destina a los trabajos y exámenes.

Sin embargo, la encuesta también fue contundente en otro sentido: lo que menos les gusta es que la modalidad actual sea «solo virtual», ya que afirmaron que no pudieron incorporar de manera definitiva la virtualidad como rutina de aprendizaje y cerca del 72% dijo que quieren volver a clases presenciales.

Consultados sobre el posicionamiento de Unicef respecto del retorno a las aulas, Steinberg, sostuvo que se han puesto a disposición de las autoridades diversas guías para un proceso «progresivo» que debería incluir modalidades mixtas y señaló que «celebran» los pasos ya dados por algunas jurisdicciones como Formosa, La Pampa y San Luis.

Con respecto al acompañamiento que recibieron durante la pandemia, el 60% de los encuestados afirmó haber sentido el apoyo de familiares y docentes, mientras que un 19% dijo haberse sentido solo en el proceso.

En relación al impacto de la transformación educativa, Sabatini, aseguró que desde la empresa del célebre buscador están «convencidos que la tecnología y la educación están atadas».

En ese sentido, brindó dos cifras para graficar la situación: desde el inicio de la pandemia, la plataforma educativa Google Clasroom tuvo un crecimiento de usuario del 100%, llegando a 140 millones de personas, de los cuales 1,2 millones en Argentina.

Sin embargo, desde Unicef señalaron que a través de otras encuestas -tanto públicas como las encaradas por el Ministerio de Educación- se pudo ver durante estos meses de clases en modalidad remota que el país mantiene «brechas digitales muy marcadas».

Sólo 1 de cada 2 hogares cuenta con una computadora disponible para la educación y la problemática se acentúa en algunas zonas del norte del país, dónde el acceso a internet estable y de buena calidad llega a 35% de los hogares.

 

Fernando Sigman, especialista de salud de Unicef Argentina, ponderó hoy el trabajo conjunto realizado por esa institución y por el Ministerio de Salud de la Nación para llevar adelante tareas de contención de la salud mental de niños, niñas y adolescentes en el contexto de la pandemia de coronavirus, ya que son individuos que están sujetos a «presiones y violencias con menos posibilidades de ser atendidos».

Al participar del reporte que emite la cartera sanitaria, el representante del organismo internacional que trabaja para la protección de los derechos de la niñez afirmó que «la contención de la salud mental es fundamental» por esto días ya que la pandemia afecta «a todos y a todas, particularmente a niños y adolescentes que tienen que estar aislados, que no concurren a sus actividades habituales y están sujetos a distintos tipos de afecciones de salud mental».

En ese sentido, comentó que Unicef en Argentina canaliza el esfuerzo de miles de donantes para «minimizar la transmisión del virus y los efectos de una enfermedad que sabemos que afecta menos a niños y adolescentes» pero que tiene «efectos secundarios sobre los sistemas de salud y sobre los servicios esenciales» que esa población tiene derecho a recibir. 

Entre otros puntos, destacó la capacitación de «miles de personas del equipo de salud que trabajan y que están en la primera línea de atención a las familias y niños» y puso como ejemplo la preparación destinada a los más de 700 agentes sanitarios indígenas con herramientas para contener situaciones de salud mental. 

«Además estamos desarrollando un plan nacional para afrontar las situaciones de emergencia y desastres en aspectos de salud mental», comentó Sigman.

Unicef también colaboró con la facilitación de elementos de protección personal y para fortalecer servicios de neonatología, como bombas saca leche, cánulas de alto flujo para los niños que requieren tratamiento con oxigeno y concentradores de oxigeno para niños y adultos.

«Trabajamos muy en conjunto con el Ministerio no solo para dar respuesta a la emergencia sino para ayudar a la recuperación posterior», señaló Télam.

La pandemia de covid-19 parece haber llevado a un aumento del 15% en la cantidad de niños a nivel mundial que viven en la pobreza, según un nuevo informe de Unicef, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia y la organización sin fines de lucro Save the Children. El informe se basa en datos de casi 80 países.

Las organizaciones señalaron este jueves que el aumento de la pobreza representa que 150 millones de niños más no tienen acceso adecuado a educación, vivienda, nutrición, servicios de salud, saneamiento o el agua, lo que hace que el número mundial de niños en situación de pobreza sea ahora de casi 1.200 millones.

«El covid-19 y las medidas de bloqueo impuestas para evitar su propagación han empujado a millones de niños a una pobreza más profunda», dijo Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef en un comunicado de prensa. «Las familias que estaban al borde de escapar de la pobreza han vuelto a entrar, mientras que otras están experimentando niveles de privación que nunca antes habían visto. Lo más preocupante es que estamos más cerca del comienzo de esta crisis que de su final», añadió.

Por su parte, Inger Ashing, presidenta ejecutiva de Save the Children, señaló en un pronunciamiento que «esta pandemia ya ha causado la mayor emergencia educativa mundial de la historia, y el aumento de la pobreza hará que sea muy difícil para los niños más vulnerables y sus familias compensar la pérdida».

«Los niños que pierden educación tienen más probabilidades de ser forzados al trabajo infantil o al matrimonio precoz y a quedar atrapados en un ciclo de pobreza en los próximos años. No podemos permitirnos que toda una generación de niños se convierta en víctimas de esta pandemia», dijo Ashing.

Además, la pobreza puede tener un impacto significativo en el bienestar y la seguridad de mujeres y niños.

«No debemos apresurarnos a pensar que solo las personas pobres enfrentan la violencia de género. Eso ha sido refutado una y otra vez. Pero lo que es cierto es la disponibilidad de servicios y la disponibilidad de espacio», dijo la Dra. Natalia Kanem, directora ejecutiva del Fondo de Población de las Naciones Unidas, durante una reunión virtual.

«A veces la situación se vuelve volátil, porque todos estamos encerrados juntos», apuntó Kanem. «La idea de que una mujer se encuentre en una situación estresante: puede haber perdido su empleo, su pareja, lo que sea. Los niños también pueden ser víctimas de ese tipo de situación. Esa es la verdadera preocupación».

La Unicef teme un repunte de mortalidad infantil. El número de muertes de menores de 5 años cayó a un mínimo histórico en 2019, hasta 5,2 millones en todo el mundo, según cifras de Unicef, que advierte del peligro de un repunte como consecuencia de la pandemia.

La tasa de mortalidad infantil continuó el pasado año su tendencia a la baja hasta los 38 fallecimientos por cada 1.000 nacimientos, un descenso del 50 % desde el año 2000 y de casi un 60 % desde 1990, según un informe anual que elaboran la Agencia de la ONU para la Infancia y otros organismos internacionales.

El Fondo para la Infancia de Naciones Unidas (Unicef) anunció hoy que coordinará la compra y la distribución de vacunas contra el nuevo coronavirus y que cantidades «sin precedentes» podrían producirse durante los próximos dos años.

Se trata de la operación «más rápida y de mayor envergadura jamás realizada en materia de adquisición y suministro de vacunas», y está enmarcada en el plan del Mecanismo de Acceso Mundial a las Vacunas contra la Covid-19 (Mecanismo COVAX).

Los plazos comunicados a Unicef por 28 fabricantes con centros de producción en diez países reportaron que el periodo comprendido entre el desarrollo y la producción de las vacunas podría constituir «uno de los avances científicos y de fabricación más rápidos de la historia».

Las inversiones para afrontar la producción de dosis a gran escala dependerán del éxito de los ensayos clínicos, la disponibilidad de acuerdos de adquisición anticipados, la confirmación de los fondos y la mejora de las vías de registro y regulación, de acuerdo con los fabricantes.

Unicef coordinará los esfuerzos para obtener y distribuir dosis para 92 países de ingresos bajos y mediano bajos en colaboración con el Fondo Rotatorio de la Organización Panamericana de Salud (OPS), con el apoyo del compromiso anticipado de mercado del COVAX y las reservas para emergencias humanitarias.

El Fondo para la Infancia de la ONU ayudará también a obtener vacunas a ochenta países de ingresos más altos que informaron su intención de participar en el Mecanismo COVAX de la Alianza Mundial para las Vacunas (GAVI), financiando las dosis con sus presupuestos públicos.

“Se trata de una alianza entre los gobiernos, los fabricantes y los asociados multilaterales en la que todos debemos poner de nuestra parte para continuar la batalla decisiva contra la pandemia de COVID-19”, aseguró Henrietta Fore, directora ejecutiva de Unicef.

El siguiente paso será asegurar que los países que financiarán la vacuna por sí mismos confirmen su participación en el Mecanismo COVAX antes del 18 de septiembre, lo que permitirá promover inversiones tempranas para aumentar las capacidades de fabricación a gran escala a través de acuerdos de adquisición anticipados, señaló Télam.

Al finalizar 2020, habrá 1,2 millones pobres más entre los niños, niñas y adolescentes de Argentina en relación al año anterior, según un informe presentado hoy por UNICEF que actualiza las estimaciones realizadas en mayo, cuando la organización pronosticaba que 750 mil niños, niñas y adolescentes (NNYA) caerían en esa situación para la misma época, por la pandemia de coronavirus.

Las nuevas proyecciones alertan que, entre diciembre de 2019 y diciembre de 2020, la cantidad de chicas y chicos pobres pasará de 7 a 8,3 millones, lo que en términos porcentuales implica que casi el 63% de los NNYA estará en esa condición a fin de año, muy por encima de la estimación del 58.6% realizada en mayo.

En tanto, se espera que la pobreza extrema crezca de 1,8 a 2,4 millones, afectando al 18.7% de los NNYA al final del período analizado.

«La pobreza extrema aumenta más en términos relativos, porque se incrementa un 33% mientras que la pobreza general está aumentando un 18%, lo que implica que los más afectados por esta situación son los que están en la indigencia», dijo Sebastián Waisgrais, especialista en Inclusión Social de Unicef.

No obstante «estos valores cambian significativamente» en función del lugar de residencia, el nivel educativo o de ingresos de los padres, evidenciando las «desigualdades».

Estos datos forman parte del informe «Actualización de la estimación de pobreza infantil» que Unicef elabora sobre la base de datos oficiales del Indec y los nuevos pronósticos de evolución del PBI realizados por el FMI, que en el caso de Argentina prevé una caída de la actividad del 9,9%, es decir, «significativamente» más alta que la previsión anterior, que era de sólo el 5,7%; y una recuperación «más lenta» durante el 2021.

La Organización Mundial de la Salud, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja y Save the Children, publicaron un cuento gratuito que ayuda a los niños a comprender la pandemia de coronavirus.

El libro de cuentos se llama “Mi heroína eres tú: ¡Cómo pueden los niños luchar contra la COVID-19!” y explica cómo pueden protegerse a sí mismos, a sus familias y a sus amigos del coronavirus. También habla sobre resiliencia y cómo trabajar cuando tienen emociones difíciles de sobrellevar.

Según indicó la Unicef, el libro tiene como principales lectores a niños de entre 6 y 11 años, aunque también recomiendan que los padres se los lean a los más pequeños. El proyecto surge del Grupo de Referencia sobre Salud Mental y Apoyo Psicosocial en Emergencias Humanitarias y Catástrofes del Comité Permanente entre Organismos, una colaboración de organismos de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales y organismos internacionales que prestan servicios de salud mental y apoyo psicosocial en situaciones de emergencia.

Para llevarlo a cabo se hicieron preguntas a más de 1700 niños, padres y maestros de todo el mundo. A partir de las respuestas, la escritora e ilustradora, Helen Patuck se encargó de relatar las enseñanzas a través de una aventura entre Sara y su dragón, quienes viajan por el mundo para que todos los chicos aprendan a enfrentar al coronavirus.