El 2 de febrero se conocerá la sentencia en el juicio por el asesinato de Lucio Dupuy, el niño de 4 años que fue asesinado a golpes en noviembre de 2021. Las principales acusadas son su madre y la novia de ella, con quienes vivía el niño. Cómo quedó Lucio al resguardo de sus presuntas asesinas.
El Caso Lucio Dupuy, el niño de 5 años que falleció asesinado a golpes propinados -supuestamente- por la madre del niño y su novia en La Pampa en noviembre de 2021, es verdaderamente conmovedor. No solo por el triste final del pequeño, sino por la saña con que -constantemente- arremetían contra él las dos mujeres que lo tenían bajo su guarda y, en teoría, deberían haber velado por su cuidado y su crianza.
Cuando se dice “supuestamente asesinado” por las mujeres es porque la trágica y escalofriante muerte del niño está en juicio, y las dos imputadas por la muerte de Lucio -quien además tenía rastros de abusos- son Magdalena Espósito Valenti (mamá biológica del pequeño) y su pareja, Abigail Páez.
El jueves 2 de febrero se conocerá la sentencia y se sabrá si habrá condena o no contra las mujeres. Mientras que la Fiscalía ha solicitado que se condene a las dos por el homicidio y por “maltrato crónico” y “agresiones físicas y sexuales” a las que sometían al niño, los abogados del padre de Lucio solicitaron que se sume el agravante del “odio de género”. Mientras tanto, la estrategia de las mujeres es la de responsabilizar de las agresiones a la familia del padre de Lucio.
No obstante, de acuerdo a una investigación realizada por Infobae, existió en realidad todo un circuito legal y procesal, sumado a una serie de factores que desencadenaron en que Lucio quedara en manos de su madre y que, podría decirse, sentenció tristemente el destino del niño de 5 años asesinado el 26 de noviembre de 2021.
LA TRISTE HISTORIA DE LUCIO
Tras una relación de la que nació el pequeño Lucio, en 2019 los padres de Lucio –Cristian Dupuy y Magdalena Espósito Valenti– se separaron. Por entonces, de acuerdo a la información recabada por Infobae, la mujer estaba sin un trabajo estable, mientras que el padre de Cristian trabajaba en Luján (Provincia de Buenos Aires), por lo que el niño -quien había nacido y vivía en La Pampa y tenía solo 3 años por entonces- se quedó a vivir en la casa de sus tíos paternos en General Pico, también en La Pampa. Esto fue parte de un acuerdo al que llegaron la mamá y el papá de Lucio.
El hermano de Cristian –Maximiliano Dupuy– y su esposa, Leticia Hidalgo, quedaron como tutores de Lucio. Y fueron años en los que, de acuerdo al entorno de la familia, el niño vivió muy feliz y tranquilo. Con su padre se veía ocasionalmente -cuando el trabajo se le permitía a Cristian-, mientras que, con su madre, Magdalena, estaban en contacto a través de videollamadas. Porque la madre de Lucio vivía en Santa Rosa (capital de La Pampa) y su situación económica no le permitía viajar muy seguido a Pico (hay 150 kilómetros entre ambas ciudades pampeanas).