La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, presentó oficialmente el Plan Paraná, una estrategia interinstitucional destinada a reforzar el control estatal sobre la hidrovía Paraguay-Paraná y combatir el narcotráfico, contrabando y otras actividades ilícitas en esta crucial vía fluvial fronteriza.
El plan despliega un comando unificado que integra a Prefectura Naval, Gendarmería y Policía Federal, junto con organismos de control. Según la información del medio Nuevo Diario, del cual se extrae este reporte, la iniciativa busca recuperar la soberanía estatal sobre un corredor logístico clave.
Un Dispositivo Integral de Control Fluvial
El Plan Paraná contempla un operativo de gran escala que incluye patrullajes terrestres y fluviales permanentes, complementados con tecnología de vanguardia como drones, radares y cámaras térmicas para el monitoreo constante. Además, se prevé la reactivación de equipamiento tecnológico que se encontraba fuera de servicio, buscando cubrir de manera efectiva los casi 1.700 kilómetros de la hidrovía en territorio argentino. El objetivo principal es prevenir, detectar y neutralizar actividades delictivas como el narcotráfico, trata de personas, lavado de activos y contrabando.
Trabajo por Polígonos y Cooperación Internacional
La estrategia se desarrollará por fases en diferentes «polígonos» geográficos con enfoques específicos. En el tramo norte se priorizará la desarticulación de redes delictivas vinculadas al crimen organizado, mientras que en el sur se reforzará el monitoreo en puertos públicos y privados, con especial atención a las operaciones de carga. El proyecto incluye un fuerte componente de inteligencia criminal y financiera, además de trabajo conjunto con organismos internacionales como la ONU y la DEA para optimizar el intercambio de información.
Recuperación de la Soberanía Estatal
Desde el Ministerio de Seguridad sostienen que esta política no solo responde a una cuestión de seguridad, sino que también busca recuperar la soberanía estatal sobre un corredor logístico clave para el comercio exterior argentino. Los impulsores del plan destacan que consolida el compromiso del Estado para ejercer un control efectivo sobre una ruta históricamente utilizada por redes criminales transnacionales, articulando además con los gobernadores de las provincias ribereñas para garantizar el éxito operativo.




