El Gobierno venezolano cuestionó la advertencia de Donald Trump y la calificó como una amenaza a su soberanía aérea
El Gobierno de Venezuela respondió con dureza al reciente mensaje del presidente estadounidense, Donald Trump, quien instó a aerolíneas, pilotos y traficantes a considerar el espacio aéreo venezolano “cerrado por completo”. Según Clarín, la administración de Nicolás Maduro calificó la advertencia como “un acto hostil e inmoral” y acusó a Washington de ejercer una política sistemática de agresión.
Caracas denuncia una “agresión” contra su soberanía
El canciller venezolano, Yván Gil Pinto, fue el encargado de fijar la postura oficial. A través de un extenso mensaje en Telegram, criticó que Trump pretenda “dar órdenes y amenazar la soberanía” del país.
Gil señaló que Venezuela exige “respeto irrestricto” a su espacio aéreo, amparado por las normas internacionales de la OACI, y sostuvo que el país “no aceptará órdenes, amenazas ni injerencias de ningún poder extranjero”.
El comunicado remarcó que las declaraciones de Trump representan “un acto hostil, unilateral y arbitrario”, contrario al Derecho Internacional y parte de “una política permanente de agresión con pretensiones coloniales sobre América Latina”.
Acusaciones de intimidación y uso indebido de la fuerza
El Gobierno venezolano sostuvo que el mensaje publicado por Trump en su red Truth Social constituye “una amenaza explícita de uso de la fuerza”, algo que —según destacó Gil Pinto— está prohibido por la Carta de Naciones Unidas.
Además, el canciller afirmó que ningún actor externo puede interferir o condicionar el uso del espacio aéreo venezolano, calificando la advertencia de Trump como un “intento de intimidación”.
Migración y tensiones diplomáticas
La administración de Maduro también rechazó la suspensión unilateral de vuelos con migrantes venezolanos por parte de Estados Unidos, una medida atribuida a Trump. Recordó que, en virtud de un acuerdo bilateral de enero, ya se habían realizado 75 vuelos de repatriación para casi 14 mil venezolanos, recibidos —según Caracas— “con amor y solidaridad”.
En el mismo mensaje, Gil convocó a los gobiernos del mundo, a la ONU y a otros organismos internacionales a repudiar lo que consideró un “acto inmoral”. La advertencia de Trump llegó un día después de que trascendiera una presunta llamada entre el mandatario estadounidense y Nicolás Maduro, cuya veracidad no fue confirmada.
Las tensiones entre Caracas y Washington vuelven a escalar en un escenario ya marcado por años de desencuentros diplomáticos. Venezuela insiste en que defenderá su espacio aéreo y condena cualquier intento de intervención externa, mientras Estados Unidos mantiene sus cuestionamientos al régimen de Maduro.




