El transporte público de pasajeros en Comodoro Rivadavia seguirá funcionando con normalidad durante la primera semana de diciembre, luego de que el Municipio y la empresa Patagonia Argentina alcanzarán un acuerdo transitorio que asegura las frecuencias habituales. La decisión despejó la incertidumbre que se había generado entre usuarios y trabajadores.
El entendimiento tiene un carácter estrictamente temporal, pero incluyó un dato central: Patagonia Argentina aceptó la prórroga, aunque dejó en claro que será la última. La firma comunicó que no tomará nuevas extensiones del contrato y que su continuidad queda sujeta únicamente a la transición ordenada hacia el resultado final de la licitación.
Esta postura marcó un punto de inflexión dentro del escenario del transporte urbano. La empresa sostuvo que llegó al límite operativo y administrativo para seguir bajo un régimen prorrogado, y que cualquier dilación adicional deberá resolverse con un nuevo prestador, tal como establece el proceso licitatorio en curso.
La advertencia fue recibida con preocupación entre los gremios, que igualmente valoraron que se haya logrado evitar un corte inmediato del servicio. Fuentes sindicales remarcaron que, pese al acuerdo, la situación es frágil y depende de una definición urgente del Municipio, dado que la concesionaria ya anticipó su decisión de no renovar más extensiones.
El Ejecutivo local, por su parte, confirmó que la licitación del transporte se encuentra en su etapa final y que en los próximos días se avanzará en las resoluciones necesarias para garantizar la continuidad operativa. El objetivo oficial es que la transición hacia un nuevo operador —o la eventual continuidad bajo otro esquema— ocurra sin afectar a los pasajeros.
Mientras tanto, las unidades seguirán circulando con normalidad. La primera semana de diciembre quedará cubierta, pero la advertencia de Patagonia Argentina coloca presión sobre la definición de fondo, ya que la ciudad deberá resolver en breve quién se hará cargo definitivamente del sistema.
La situación dejó en evidencia un punto compartido entre todas las partes: sin una resolución inmediata de la licitación, el servicio volverá a estar en riesgo, porque la concesionaria ya anunció que no aceptará otra prórroga.




