En el cierre de la Cumbre de Líderes del G20 en Johannesburgo, referentes globales coincidieron en la necesidad de reformar el sistema comercial internacional y fortalecer el rol de la Organización Mundial del Comercio (OMC)
Según DW, las tensiones geopolíticas, la sobredependencia de grandes potencias y el avance del proteccionismo dominan la agenda y presionan por una modernización profunda de las reglas actuales.
La OMC advierte sobre una peligrosa sobredependencia
La directora de la OMC, Ngozi Okonjo-Iweala, alertó que el comercio mundial se volvió excesivamente dependiente de Estados Unidos y China, situación que, afirmó, expone al sistema a vulnerabilidades innecesarias.
“Fue un sistema diseñado para la interdependencia, no para la sobredependencia”, remarcó durante su intervención en el foro del G20. La funcionaria sostuvo que se requieren ajustes urgentes para reforzar la resiliencia global y garantizar cadenas de suministro menos frágiles.
China pide defender el libre comercio y acelerar reformas
El primer ministro chino, Li Qiang, llamó a los países miembros a “defender firmemente” el libre comercio y avanzar sin demoras en la actualización de organismos clave como la OMC, el FMI y el Banco Mundial.
Señaló que el contexto actual está marcado por “creciente unilateralismo y proteccionismo”, acompañado de disputas comerciales que, según advirtió, agravan la incertidumbre económica.
Li asistió en representación del presidente Xi Jinping, ausente en esta cumbre que ya acumuló varias faltas entre jefes de Estado de las mayores economías.
Europa rechaza el uso político de las restricciones comerciales
Otro de los mensajes destacados llegó de la mano del presidente del Consejo Europeo, António Costa, quien cuestionó el uso de restricciones a las exportaciones como herramienta de presión política.
Aseguró que estas prácticas contradicen la defensa del multilateralismo y afectan directamente la competitividad industrial, especialmente en un momento en que las cadenas de suministro están bajo estrés y resultan cruciales para la transición verde.
Un G20 preocupado por la fragmentación global
Sobre el final de la cumbre, varios líderes coincidieron en que el mundo atraviesa una ruptura más que una transición.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, advirtió que demasiados países se repliegan en bloques geopolíticos opuestos o adoptan estrategias proteccionistas, lo que amenaza la cooperación internacional.
En este escenario, el G20 busca redefinir su papel para evitar quedar relegado en un orden global en transformación.
El consenso general dejó en claro que el sistema comercial necesita reformas profundas para adaptarse a un mundo más volátil y dividido. Fortalecer la OMC y evitar que el comercio se convierta en un arma política aparecen como prioridades urgentes para las principales economías del planeta.




