Autoridades avanzan con detenciones y peritajes tras el fuego que dejó 128 muertos en el complejo Wang Fuk Court
El incendio que devastó parte del complejo residencial Wang Fuk Court, en el norte de Hong Kong, no solo dejó una profunda marca en la comunidad por sus 128 víctimas fatales: también desató una investigación que apunta a presuntas irregularidades en la remodelación del edificio. Según Radio3, las autoridades ya realizaron múltiples detenciones y analizan fallas que habrían facilitado la expansión del fuego.
Arrestos y sospechas de negligencia
La policía inició la causa con la detención de tres trabajadores de una constructora, sospechados de homicidio involuntario y negligencia grave. Con el avance de los peritajes, el número creció: otros siete hombres y una mujer, de entre 40 y 63 años, fueron aprehendidos. Entre ellos figuran subcontratistas de andamios, gerentes de obra y directivos de una consultora de ingeniería involucrados en las renovaciones del complejo.
Las autoridades creen que decisiones técnicas y materiales empleados en la obra podrían haber sido determinantes para que el fuego se propagara a una velocidad incontrolable, afectando siete de las ocho torres del conjunto habitacional donde vivían unas 4.800 personas.
Materiales bajo la lupa
La línea de investigación incluye un análisis exhaustivo de la malla utilizada en los andamios y de los paneles de espuma colocados durante las renovaciones. La policía incautó documentación clave de Prestige Construction & Engineering Company, señalada por los registros de la asociación de propietarios como la firma responsable de los trabajos.
Documentos revelados por la agencia AP muestran que algunos vecinos habían advertido hace casi un año sobre el peligro de la malla que cubría los andamios. Las alertas, sin embargo, no habrían recibido respuesta formal, pese a reiterados señalamientos de la comunidad sobre el riesgo para el edificio.
Una comunidad en duelo y a la espera de respuestas
Mientras la investigación avanza, familiares, amigos y vecinos continúan acercándose a Wang Fuk Court para dejar flores, velas y mensajes en memoria de las víctimas. El dolor convive con la incertidumbre: la comunidad busca entender cómo una renovación edilicia terminó convertida en una de las peores tragedias urbanas que recuerda Hong Kong.




