La plataforma de movilidad salió al cruce de los rumores virales que anunciaban el lanzamiento de «Uber Colectivo» en el país, confirmando que no estudia implementar un servicio de transporte masivo de pasajeros.
Las redes sociales argentinas se convulsionaron durante las últimas horas con la supuesta noticia sobre la llegada de un servicio de micros chárter a un precio irrisorio de $500, información que rápidamente se viralizó pero que la empresa desmintió de manera categórica. Según informó la Agencia Noticias Argentinas, fuentes de Uber confirmaron que no existe tal proyecto para el mercado local.
El desmentido oficial de la empresa
Desde la filial local de la empresa tecnológica descartaron de plano los rumores que circulaban en redes sociales. «Desde Uber, no hemos anunciado, ni estamos estudiando, el lanzamiento de una solución de movilidad con vehículos de alta capacidad en Argentina», afirmaron fuentes de la compañía a esta agencia. La declaración oficial pone fin a la especulación que había generado expectativa entre usuarios afectados por la crisis del transporte y los aumentos tarifarios.
El origen de los rumores virales
La confusión se disparó a raíz de publicaciones en X (ex Twitter) que aseguraban que Uber Shuttle -una modalidad que sí funciona en otros países como México o Brasil- llegaría a Buenos Aires con una propuesta agresiva. Los posts mencionaban unidades para 49 pasajeros, reserva previa, aire acondicionado y una tarifa fija de $500, un precio significativamente inferior al boleto de transporte público actual, lo que contribuyó a la rápida viralización de la noticia falsa.
La operación actual y futura de Uber
La empresa ratificó que su operación local continuará centrada en los servicios actuales de autos particulares, motos y envíos, sin planes inmediatos de competir en el segmento de transporte masivo de pasajeros. El rumor se había convertido en Trending Topic bajo la etiqueta «Uber Colectivo», alimentado por las dificultades que enfrenta el sistema de transporte público y las recurrentes quejas de usuarios sobre la calidad del servicio y las tarifas.
El episodio refleja cómo las expectativas de los usuarios por alternativas de transporte más accesibles y eficientes pueden generar rápidamente cadenas de desinformación, especialmente en contextos de crisis sectoriales donde cualquier anuncio de nuevas opciones moviliza inmediatamente a la ciudadanía ávida de soluciones a sus problemas de movilidad urbana.




