Una grave causa judicial sacude la estructura política de la provincia de Buenos Aires. Tres mujeres denunciaron ante la Justicia ser víctimas de un esquema sistemático de abusos sexuales que, según afirman, ocurrían dentro del propio edificio del Senado bonaerense.
La investigación ya logró la detención de dos empleados de planta permanente del cuerpo legislativo, señalados como parte del entramado denunciado. Según La17.
Las denunciantes, cuya identidad se mantiene reservada, ratificaron y ampliaron sus testimonios en los últimos días. La causa, caratulada como “abuso sexual con acceso carnal”, se tramita en una fiscalía de La Plata y describe una mecánica reiterada que explotaba relaciones de poder dentro de espacios de militancia política.
Un mecanismo de captación basado en promesas y sometimiento
La hipótesis de la querella, apoyada en los testimonios, sostiene que el esquema funcionaba con un patrón claro. El ingreso a espacios de militancia política operaba como la puerta de entrada inicial. Allí, las víctimas recibían promesas de acompañamiento político y laboral, que derivaban en exigencias económicas y un control progresivo sobre sus vidas.
Una de las denunciantes relató ese proceso: “Al principio sentís que te ven, que confían en vos, que te abren puertas. Con el tiempo, esa cercanía se volvió opresiva”. Este vínculo, asimétrico desde el inicio, desembocaba finalmente en situaciones de abuso y sometimiento, según el relato judicial. Los hechos no habrían sido aislados, sino parte de un sistema que manipulaba las convicciones políticas de las mujeres.
“No fue solo el cuerpo, fue la cabeza, la moral”: el daño psicológico
Las tres mujeres coincidieron en que el impacto de lo ocurrido trascendió lo físico. “Hubo un aprovechamiento de nuestras convicciones. No fue solo el cuerpo, fue la cabeza, la moral”, afirmó una de ellas. Otra denunciante describió cómo el daño paralizó su vida: “Yo era una piba llena de proyectos. Todo quedó en pausa durante años”.
El miedo y la desconfianza en el sistema judicial fueron los principales factores que sostuvieron el silencio durante mucho tiempo. Las mujeres también señalaron falencias en respuestas institucionales previas y medidas de protección que no se cumplieron. Sin embargo, persistieron en su búsqueda de justicia.
Las detenciones, un punto de inflexión para las víctimas
La concreción de las detenciones el 29 de diciembre de 2025 marcó un antes y un después para las denunciantes. “La detención fue un alivio. Sentí que algo se acomodaba adentro mío”, expresó una de ellas. Otra resumió el sentimiento colectivo: “Estamos fuertes. Sentimos que volvimos a vivir”.
Este avance judicial les permitió comenzar a recuperar su estabilidad emocional y proyectar nuevamente. Su lucha, sin embargo, no termina con los arrestos. Las denunciantes sostienen que “no son las únicas” y buscan que la investigación se profundice para determinar todas las responsabilidades, tanto directas como por encubrimiento.
Con esta causa en pleno desarrollo, la Justicia bonaerense enfrenta el desafío de investigar crímenes graves al interior de uno de los poderes del Estado, en un caso que pone en evidencia la urgente necesidad de protocolos y canales de denuncia confiables para prevenir y erradicar la violencia de género en todos los ámbitos.




