Un reconocido especialista en salud pública lanzó una alerta severa sobre la situación epidemiológica del país. El Dr. Oscar Atienza advirtió sobre el riesgo de un aumento exponencial de la gripe H3N2, impulsado por una nueva variante más contagiosa detectada en el hemisferio norte.
En paralelo, denunció una caída crítica en las tasas de vacunación infantil y el desmantelamiento de programas clave, como el de Cardiopatías Congénitas, que podrían generar un colapso en el sistema sanitario para 2026. Según Noticias Argentinas.
El experto, en una entrevista con Splendid AM 990 que fue recogida por la Agencia Noticias Argentinas, señaló que la nueva variante «Clado K» de la H3N2 está causando un incremento «nunca visto» de casos en países como Estados Unidos y Canadá. Aunque en Argentina la circulación del virus sigue siendo baja, estimó que el impacto más fuerte de esta gripe se sentiría a partir de mayo, con el inicio del otoño y la temporada fría.
La amenaza del «Clado K» y la gripe que viene
La preocupación del Dr. Atienza se basa en datos concretos. La variante H3N2 subclado K ha mostrado una rápida expansión global, siendo detectada en más de 30 países y generando una temporada de gripe más temprana e intensa en el hemisferio norte. En la última semana de 2025, la positividad semanal de influenza en EE.UU. ya superaba el 25%.
Aunque las autoridades sanitarias argentinas reportan que, hasta ahora, no se ha documentado un cambio en la gravedad clínica de esta nueva variante, su alta contagiosidad representa un riesgo por sí sola. La vacuna antigripal de la temporada, que incluye la cepa H3N2, sigue siendo la herramienta fundamental. Datos tempranos de Europa indican que ofrece una efectividad del 52%contra infecciones que requieren atención primaria y puede prevenir entre 30% y 75% de las hospitalizaciones, dependiendo del grupo etario.
La otra epidemia: la caída en la vacunación y el desmantelamiento de programas
Más grave aún que la amenaza viral, para Atienza, es la situación estructural del sistema. Denunció que «la mitad de los niños no están vacunados para la papera» y que las coberturas de la triple viral y bacteriana han caído por debajo del 60% en varias regiones. Esta alarmante cifra es coherente con informes periodísticos que en 2025 ya destacaban una marcada caída en las tasas de vacunación entre niños y adolescentes en Argentina.
El especialista vinculó este fenómeno directamente con el avance de movimientos antivacunas y noticias falsas. Como consecuencia, enfermedades que estaban controladas han reaparecido: «ya se registran muertes por tos convulsa y el sarampión ha vuelto a circular», afirmó. De hecho, durante 2025 se confirmaron más de 1,000 casos de tos convulsa (coqueluche) en el país, concentrados principalmente en la Región Centro.
Además, Atienza denunció el desmantelamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, del que depende la sobrevida del 95% de los 8,000 bebés que nacen cada año con este problema. También alertó sobre un exceso de mortalidad del 11% en personas mayores de 65 años en Córdoba, superior al registrado durante la pandemia, atribuido a la imposibilidad de acceder a medicamentos.
Recomendaciones urgentes y una advertencia para el futuro
Frente a este escenario, el Dr. Atienza hizo recomendaciones concretas. Para quienes viajen al hemisferio norte, sugirió utilizar barbijo en aeropuertos y reforzar la higiene de manos, medidas avaladas por estudios que muestran su eficacia para reducir la propagación de enfermedades en esos espacios.
Para la población local, el llamado es urgente: completar los esquemas de vacunación a partir de marzo y abril. El Calendario Nacional 2026 ya está en marcha, con la distribución de más de 3.4 millones de dosis para el primer trimestre, e incluye novedades como el adelanto de la segunda dosis de la triple viral a los 15-18 meses para una protección más temprana contra el sarampión.
Las declaraciones del especialista pintan un panorama complejo para 2026, donde una nueva variante de gripe podría encontrar un sistema sanitario debilitado por la baja inmunización y programas desarticulados. La recomendación de vacunarse, más que un consejo, se presenta como un acto de responsabilidad individual y colectiva indispensable.




