El Boeing 737 Fireliner finalizó su misión aérea contra incendios en Chubut.
Los incendios forestales que golpearon la cordillera chubutense entraron en una etapa de mejora sostenida y los operativos comienzan a replegarse. Tras una semana de trabajo intenso, el avión hidrante Boeing 737 Fireliner culminó su intervención en la Comarca Andina y emprendió el regreso a Santiago del Estero, en un escenario de menor actividad ígnea y con las brigadas enfocadas en la extinción definitiva.
El despliegue de medios aéreos resultó determinante para contener el avance del fuego en áreas de difícil acceso. A las aeronaves de la Agencia Federal de Emergencias se sumaron helicópteros del Ejército que reforzaron los ataques en puntos críticos. Según Red43, la coordinación entre los equipos permitió sostener un esquema continuo de descargas y apoyo logístico a las cuadrillas en tierra.
Un refuerzo clave para la Comarca Andina
La llegada del Boeing 737 Fireliner se concretó mediante un acuerdo de cooperación entre los gobiernos de Chubut y Santiago del Estero. La aeronave posee capacidad para transportar hasta 15.000 litros de agua o retardante, lo que amplió de forma significativa la potencia del combate aéreo sobre los focos registrados en Puerto Patriada, El Hoyo y el Parque Nacional Los Alerces.
El avión arribó al aeropuerto de Esquel el miércoles 7 de enero y comenzó a operar pocas horas después. Durante aproximadamente siete días realizó múltiples salidas diarias, con vuelos de unos 20 minutos entre despegue, descarga y retorno. Las maniobras se articularon con el Servicio Provincial de Manejo del Fuego dentro de una estrategia conjunta que permitió estabilizar los frentes más activos.
Despedida y reconocimiento al operativo
Este jueves al mediodía la aeronave emprendió su regreso a Santiago del Estero tras cumplir el plan previsto. En la plataforma del aeropuerto de Esquel, brigadistas y personal aeroportuario despidieron a la tripulación y destacaron el aporte realizado en los momentos de mayor complejidad.
La noche anterior, el gobernador Ignacio Torres había agradecido personalmente el apoyo interprovincial y remarcó el valor de la cooperación federal ante emergencias ambientales de gran escala. Desde las comunidades afectadas también se reconoció el impacto del trabajo aéreo para proteger zonas pobladas, áreas productivas y ambientes naturales sensibles.
Etapa final y vigilancia preventiva
Con la partida del Boeing 737, el operativo ingresa ahora en una fase centrada en la extinción total de los focos remanentes. Las brigadas continúan con tareas de enfriamiento, recorridas y monitoreo para evitar rebrotes, mientras se mantienen los dispositivos de alerta ante posibles cambios climáticos.
Las autoridades provinciales confirmaron que la vigilancia seguirá activa durante las próximas semanas para consolidar el control definitivo de los incendios y acompañar el proceso de recuperación de la región cordillerana.




