El regreso de Bruno Valdez a Boca Juniors, luego de su préstamo en Cerro Porteño, genera un conflicto inesperado en el armado del plantel. El defensor paraguayo, cuyo ciclo en el club parecía cerrado tras una dolorosa final de Copa Libertadores y su salida hacia Paraguay, ahora vuelve a ser parte del equipo.
Sin embargo, su presencia en el plantel pone en aprietos a la institución por el delicado manejo del cupo de extranjeros, lo que obliga al club a tomar decisiones clave. Según TyC.
El regreso de Valdez: una sorpresa que complica el armado del plantel
Cuando Bruno Valdez se fue a préstamo a Cerro Porteño, tanto el jugador como el club daban por hecho que su etapa en Boca había llegado a su fin. Tras la frustrante final de Copa Libertadores, la expectativa era que la opción de compra se activara y el defensor no regresara a La Bombonera. Sin embargo, después de un complicado paso por el club paraguayo, que incluyó problemas físicos, Valdez regresó a Boca, reactivando una situación que había quedado en el olvido.
El regreso de Valdez no estaba en los planes de los directivos ni del cuerpo técnico, pero se ha convertido en una realidad que obliga a los dirigentes a tomar decisiones rápidamente. El defensor, cuya salida parecía definitiva, sigue sin tener una resolución clara con Cerro Porteño, lo que ha vuelto a abrir un tema delicado dentro del club: el manejo del cupo de extranjeros.
El dilema del cupo extranjero y la urgencia de resolver la situación
Boca Juniors, como todos los equipos de la Liga Profesional, tiene un límite de seis jugadores extranjeros en su plantel. Actualmente, cuatro de esos seis lugares están ocupados por Edinson Cavani, Ander Herrera, Carlos Palacios y Williams Alarcón. Esto deja solo dos espacios disponibles, lo que limita la posibilidad de sumar nuevos refuerzos en el mercado de pases.
Por esta razón, el regreso de Valdez a Boca se convierte en un problema urgente. Aunque el plantel no está al límite, la situación se mira con lupa. Con el cierre del mercado de fichajes a la vuelta de la esquina, la posibilidad de rescindir el contrato de Valdez, que vence a fines de 2026, se presenta como una de las alternativas más viables para liberar un cupo de extranjero y hacer espacio para futuras incorporaciones.
¿Una salida anticipada para liberar espacio?
La salida de Valdez de Boca parece casi inevitable para que el club pueda avanzar en sus otros objetivos en el mercado de fichajes. La rescisión de su contrato podría ser la solución para liberar ese espacio crucial para posibles incorporaciones. Boca sabe que este es un tema prioritario, y resolverlo rápidamente es fundamental para no poner en riesgo el armado del plantel para la nueva temporada.
La situación de Valdez se transformó en una urgencia silenciosa dentro del club. Antes de seguir adelante con otras negociaciones, Boca necesita encontrar una solución a este conflicto interno, ya que su presencia en el plantel no solo complica el cupo de extranjeros, sino que también influye directamente en las opciones de refuerzos que el club podrá incorporar.
La situación de Bruno Valdez se mantiene en punto muerto, mientras Boca intenta resolver el dilema del cupo de extranjeros. El futuro del defensor paraguayo sigue siendo incierto, pero la urgencia de una salida anticipada se hace cada vez más evidente para no complicar el armado del plantel de cara a la nueva temporada.




