El ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, publicó un análisis en el que proyecta condiciones para la expansión económica argentina este año, aunque advierte que dependerá de la velocidad y el orden en que el Gobierno implemente reformas claves, principalmente la liberalización cambiaria.
Según Noticias Argentinas (NA), Cavallo señaló que el ajuste fiscal y los incentivos para grandes inversiones en sectores como energía y minería son la base para un crecimiento sustentable. No obstante, remarcó que para que la reactivación alcance al mercado interno se requiere una agenda de reformas con una secuencia específica.
La clave del crecimiento: liberar el dólar y bajar el riesgo país
Uno de los puntos centrales de su análisis es la insistencia en la liberalización inmediata y completa del cepo cambiario, que aún afecta a algunos sectores. Cavallo argumenta que sin esta medida será «muy difícil que las expectativas de los inversores privados en el sector real de la economía ayuden tanto a la estabilidad macroeconómica como al crecimiento vigoroso».
El ex ministro puso especial énfasis en la necesidad de reducir la tasa de riesgo país por debajo de los 300 puntos básicos. Considera esta reducción más importante que una baja inmediata de la inflación, ya que, de lo contrario, el fantasma de un salto devaluatorio persistirá, forzando a mantener tasas de interés «muy altas» que afectan el crédito y la inversión.
Precaución con las metas y motorizar el mercado interno
Cavallo llamó a la prudencia a la hora de anunciar metas inflacionarias «muy ambiciosas», advirtiendo que el Gobierno corre el riesgo de «ser desmentido por la realidad» o de tener que aplicar una política monetaria demasiado restrictiva, lo que acentuaría el clima recesivo.
Para reactivar el mercado interno, el ex funcionario propuso dos vías: mantener tasas de interés reales que no superen el crecimiento potencial de la economía para facilitar el crédito a familias y empresas, y lanzar un plan de inversión en infraestructura sin violar las restricciones fiscales. Para este último punto, sugirió combinar la privatización de empresas estatales con nuevas concesiones de obras públicas, financiadas con peajes y los ingresos de esas privatizaciones.
El análisis de Cavallo marca una hoja de ruta clara pero con advertencias: el crecimiento en 2026 es posible, pero está supeditado a decisiones audaces en el frente cambiario y a una administración cuidadosa de las expectativas y la política monetaria.




