Estados Unidos incautó un tercer buque petrolero en el Caribe en medio de creciente tensión internacional.
Estados Unidos capturó un nuevo buque petrolero en aguas del Caribe, el tercero en lo que va de la semana, en el marco de una escalada de operaciones marítimas que buscan reforzar la seguridad en el hemisferio occidental. La acción fue llevada adelante por el Comando Sur, la Fuerza de Tarea Conjunta Southern Spear y el Departamento de Seguridad Nacional.
Según C5N, el buque cisterna Olina fue abordado en una acción coordinada entre infantes de marina y personal especializado. Las autoridades norteamericanas informaron que “una vez más, nuestras fuerzas interinstitucionales conjuntas enviaron un mensaje claro: no hay refugio para los criminales”.
Objetivos de la Operación Southern Spear
El Departamento de Guerra de Estados Unidos enmarcó la captura dentro de la Operación Southern Spear, cuyo propósito es poner fin a actividades ilícitas y restaurar la seguridad en el hemisferio occidental. “La misión se mantiene firme en defender nuestra patria y garantizar la estabilidad regional”, señalaron oficialmente.
Antecedentes recientes
La tensión internacional se incrementó días atrás cuando Estados Unidos interceptó e incautó un buque petrolero ruso en el Atlántico Norte, tras dos semanas de persecución y la intervención de un submarino enviado por Moscú para custodiar la nave.
El buque, que históricamente transportaba crudo venezolano, viajaba desde Irán hacia Venezuela y regresó al Atlántico tras intentar evadir un bloqueo estadounidense dirigido a embarcaciones sancionadas en aguas cercanas a Venezuela.
En las últimas semanas, el barco habría cambiado de nombre y bandera, pasando de llamarse Bella 1 a Marinera, y modificando su registro de Guyana a Rusia.
Escalada de capturas
Posteriormente, el gobierno de Donald Trump informó la captura de un segundo buque petrolero en el Caribe, lo que sumado al caso del Olina marca tres operaciones en menos de una semana. Estos episodios reflejan la creciente tensión en altamar y el endurecimiento de las medidas de control por parte de Estados Unidos.
La captura del tercer buque petrolero en el Caribe refuerza la estrategia de Estados Unidos de intensificar las operaciones marítimas en la región, en un contexto de tensión internacional que involucra a Rusia, Venezuela e Irán.




