La alianza estratégica entre Google y Apple para el desarrollo de inteligencia artificial marca un punto de inflexión en el sector tecnológico
El acuerdo, de alcance plurianual, permite a Apple integrar los modelos Gemini de Google para potenciar la próxima generación de Siri y su ecosistema Apple Intelligence, una decisión que, según analistas, deja a OpenAI en una posición desventajosa.
Un acuerdo clave en plena carrera por la IA
Apple busca acelerar su avance en inteligencia artificial tras enfrentar demoras en la evolución de Siri hacia capacidades generativas más robustas. En ese contexto, el convenio con Google aparece como una solución inmediata para mejorar su asistente virtual y reforzar su plataforma de IA.
La decisión no es menor: implica que Apple recurra a la tecnología de un competidor histórico. Sin embargo, especialistas de Wall Street consideran que el movimiento fortalece a Google y redefine el mapa global de la inteligencia artificial.
Google amplía su dominio con Gemini
Con este acuerdo, los modelos Gemini podrían integrarse tanto en dispositivos Android como en iPhone, lo que posiciona a Google en una situación privilegiada al ampliar su alcance a la mayoría de los smartphones del mundo. Esta expansión refuerza su liderazgo frente a otros desarrolladores de IA.
El impacto también se reflejó en los mercados: Alphabet, la empresa matriz de Google, superó los 4 billones de dólares de capitalización bursátil, impulsada por el optimismo de los inversores sobre su estrategia en inteligencia artificial y servicios en la nube. Este crecimiento permitió que, de manera temporal, desplazara a Apple entre las compañías más valiosas del planeta.
OpenAI, la gran afectada
Para OpenAI, creadora de ChatGPT, el acuerdo representa un revés estratégico. Hasta antes del anuncio, la empresa aparecía como una posible socia clave de Apple para sostener su ecosistema de IA. De hecho, ChatGPT ya había sido incorporado en ciertos usos de iPhone en 2024.
Al quedar fuera de esta nueva asociación, OpenAI pierde una oportunidad crucial de expansión y distribución masiva de su tecnología. Analistas del sector coinciden en que el acuerdo consolida la supremacía de Google y dificulta que OpenAI continúe ganando participación de mercado, especialmente tras el lanzamiento de Gemini 3, que mostró rendimientos superiores en varias pruebas durante 2025.
Según analistas citados por Ámbito, este entendimiento “prepara el escenario para que Google continúe dominando el desarrollo y la adopción de modelos de lenguaje a gran escala.
Un escenario que redefine el futuro tecnológico
El pacto entre Apple y Google no solo impacta en el presente, sino que anticipa un reordenamiento del ecosistema global de inteligencia artificial. Con Gemini integrado en millones de dispositivos, la competencia se intensifica y obliga a otros actores a replantear sus estrategias para no quedar relegados.




