En un hecho que conmociona a la comunidad, la Asociación de Bomberos Voluntarios de El Hoyo confirmó que fue víctima de una estafa millonaria al intentar comprar equipamiento esencial.
Este perjuicio económico ha impactado gravemente en su capacidad operativa, limitando sus recursos para combatir emergencias como los incendios forestales que afectan la región. Según La17.
La operación fraudulenta y su impacto en la institución
La estafa ocurrió durante 2024, cuando el cuartel realizaba una compra destinada a reforzar la seguridad de sus efectivos con elementos de protección personal. Según explicó la presidenta de la institución, Sofía Cerella, el proveedor involucrado fue Lucas Nicolás Celentano, quien operaba bajo la firma Bullfire en asociación con Juliana Di Pilla. La transacción se truncó sin que se entregara el material completo ni se devolviera la totalidad del dinero.
El perjuicio económico asciende a más de cinco millones de pesos. Si bien se logró recuperar una parte, aún faltan cerca de dos millones de pesos, sumados a los intereses, la devaluación y el daño económico acumulado durante más de un año. Cerella señaló, en declaraciones recogidas por los medios locales, que la denuncia penal ya fue presentada, pero la causa no ha registrado avances significativos y el proveedor dejó de responder a los contactos.
Un problema que podría ser nacional y la respuesta solidaria
La estafa sufrida por el cuartel de El Hoyo podría no ser un hecho aislado. Según informaron desde la institución, más de veinte cuerpos de bomberos en diferentes provincias habrían enfrentado problemas similares con sus proveedores. Sin embargo, el caso de El Hoyo destaca por ser uno de los primeros donde se conocen todos los detalles públicos del perjuicio económico.
Esta situación crítica obligó al cuartel a reorganizar completamente sus finanzas durante los últimos dieciocho meses. Al quedarse sin el equipamiento esencial, los bomberos y la comunidad tuvieron que multiplicar sus esfuerzos. Organizaron bingos, lanzaron colectas y promovieron diversas acciones solidarias para recaudar fondos. Todo este trabajo extra tenía un objetivo claro: conseguir el material por otros medios para garantizar la seguridad del personal en cada salida a combatir el fuego.
Hoy, los bomberos decidieron romper el silencio y hacer público el caso. Su objetivo es doble: por un lado, buscan visibilizar el grave daño que sufrieron; por otro, pretenden alertar a otras instituciones para que no caigan en maniobras fraudulentas similares. Esta advertencia adquiere una urgencia especial mientras la provincia enfrenta activos incendios forestales, donde cada recurso cuenta. A la espera de que avance la causa judicial, el cuartel no se detiene: sigue trabajando para recuperar su capacidad operativa al máximo. Finalmente, recuerdan a la comunidad que las donaciones seguras solo deben realizarse a su alias oficial: «bomberoselhoyo».