El Ministerio de Economía obtuvo un resultado positivo en su primera prueba de financiamiento del año. La Secretaría de Finanzas adjudicó $9,37 billones de pesos en la licitación de letras y bonos del Tesoro Nacional, logrando un rollover del 98%.
Este alto porcentaje significa que los inversores renovaron casi la totalidad de los títulos que vencieron, una señal clave de confianza en la gestión de Luis Caputo, aunque a un costo elevado en tasas de interés.
El gobierno enfrentaba el desafío de recaudar una suma significativa luego de que la cuenta del Tesoro Nacional prácticamente se vaciara tras el pago de compromisos por US$4.200 millones el pasado viernes. La licitación, que ofreció una variedad de instrumentos ajustados por inflación, atados al dólar y a tasa fija, recibió ofertas por un total de $10,06 billones, superando el monto que finalmente se adjudicó.
Una plaza financiera volátil con tasas en alza
El éxito en la renovación de la deuda tuvo un precio claro: el gobierno debió aceptar una fuerte suba en las tasas de interés que ofrece a los inversores. Este incremento refleja las condiciones actuales del mercado, caracterizadas por una alta volatilidad y una liquidez reducida que obliga al Tesoro a ser más competitivo para atraer capitales.
Por ejemplo, para una Letra del Tesoro con vencimiento a fines de febrero, la Tasa Interna de Retorno Efectiva Anual (TIREA) alcanzó el 49,16%, mientras que para otra que vence a fines de mayo fue del 40,19%. Estos números muestran el alto costo que implica hoy para el Estado refinanciar su deuda en pesos a corto plazo, en un contexto de presión inflacionaria y expectativas inciertas.
El detalle de los instrumentos adjudicados
La licitación ofreció un menú diversificado de instrumentos para captar distintos perfiles de inversores. Los resultados muestran una preferencia marcada por la seguridad y la liquidez a corto plazo.
-
Letras capitalizables en pesos a tasa fija fueron las más demandadas, concentrando la mayor parte de los fondos. Se adjudicaron cerca de $6 billones en total en plazos que van de febrero a noviembre de 2026.
-
Instrumentos ajustados por inflación (CER) y vinculados al dólar también tuvieron lugar, aunque con montos adjudicados más bajos. Una letra atada al tipo de cambio para marzo quedó desierta, lo que indica que los inversores no encontraron atractiva la tasa ofrecida en ese segmento específico.
Un respiro necesario, pero en un escenario complejo
Analistas del mercado, como la consultora Puente, interpretaron el resultado como «demanda defensiva». Los inversores priorizaron instrumentos de corta duración y alta liquidez, evitando compromisos a largo plazo en un entorno económico aún considerado riesgoso y con condiciones financieras «astringentes».
En conclusión, la licitación le permitió al gobierno de Javier Milei y a su ministro Caputo sortear con éxito un vencimiento crítico y recuperar fondos para el Tesoro. Sin embargo, el alto rollover se logró a cambio de tasas de interés significativamente más elevadas, un dato que refleja las dificultades persistentes para estabilizar el mercado de deuda local y reducir el costo del financiamiento estatal en un contexto de ajuste fiscal y presión inflacionaria.




