Con la vista puesta en las sesiones extraordinarias de febrero, el Gobierno nacional retomó con fuerza la estrategia política territorial para conseguir los votos que necesita.
Este jueves 15 de enero, el ministro del Interior, Diego Santilli, se reunirá en Mendoza con el gobernador Alfredo Cornejo, un aliado que ya anticipó su respaldo a la reforma laboral pero que ha pedido un texto más duro. Esta visita marca la reanudación de una intensa gira por provincias que el funcionario había iniciado la semana pasada en Chubut. Según Noticias Argentinas.
El viernes 16, Santilli completará una agenda doble. Por la mañana, finalmente se entrevistará en Santa Rosa con el gobernador de La Pampa, el peronista Sergio Ziliotto, tras posponer el encuentro la semana anterior por mal tiempo. Por la tarde, participará en Buenos Aires de la reactivada mesa política en la Casa Rosada, convocada por el jefe de Gabinete Manuel Adornipara alinear la estrategia final.
Un proyecto con resistencias internas y el desafío de los gobernadores
La reforma laboral es una de las «principales obsesiones» de la administración de Javier Milei, que busca anotarse un nuevo triunfo legislativo en febrero. Sin embargo, el camino no está exento de obstáculos. Internamente, existe un debate entre quienes, como la jefa de bloque en el Senado Patricia Bullrich, están abiertos a escuchar observaciones para realizar «cambios menores», y otros sectores del círculo íntimo del Presidente que consideran que el proyecto ya es un «consenso» y no debe modificarse más.
Externamente, Santilli debe gestionar apoyos diversos. En Mendoza se encontrará con un aliado crítico: el radical Alfredo Cornejo ya manifestó que la reforma «se quedó corta» y que él hubiera «avanzado más a fondo» contra los sindicatos. En La Pampa, en cambio, deberá negociar con un mandatario opositor, Sergio Ziliotto, lo que refleja la necesidad de construir acuerdos transversales.
Los puntos más sensibles que generan reparos, identificados por el propio Gobierno, son el capítulo tributario y la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que obligaría a los empleadores a aportar mensualmente el 3% del salario bruto de cada trabajador. Mientras Santilli recorre el país, en el Congreso un equipo técnico a cargo de la abogada Josefina Tajes ya está analizando objeciones, y se prevé un debate clave en el Senado para el 26 de enero.
La cuenta regresiva hacia febrero
La gira de Santilli y la reunión de la mesa política este viernes son piezas claves en la cuenta regresiva hacia el tratamiento legislativo. El oficialismo planea que el proyecto sea debatido en el Senado a partir del 2 de febrero, por lo que las próximas dos semanas serán decisivas para cerrar acuerdos.
El éxito de esta ofensiva política determinará si el Gobierno puede capitalizar el impulso del final de 2025, cuando logró la sanción del Presupuesto, y convertir a la reforma laboral en su primera gran ley del 2026.




