Oposición rechaza el DNU que amplía facultades de la SIDE.
El decreto de necesidad y urgencia (DNU) firmado por el Gobierno de Javier Milei, que modifica la Ley de Inteligencia Nacional y otorga mayores facultades a la SIDE, generó un fuerte rechazo de la oposición. Los dirigentes cuestionaron la concentración de poder, el impacto institucional y el uso del mecanismo excepcional para implementar cambios de gran alcance.
Críticas al decreto y a la forma de implementación
Según Política Argentina, la norma publicada en el Boletín Oficial convierte a la SIDE en el núcleo del sistema de inteligencia, centraliza información sensible, habilita la cooperación con las Fuerzas Armadas y de seguridad, y crea un Centro Nacional de Ciberseguridad bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete.
Desde la Coalición Cívica, el diputado Maximiliano Ferraro calificó la reforma como un “retroceso intolerable y de nulidad absoluta”. Señaló que el decreto “no tiene ni necesidad, ni urgencia” y que el Presidente debería haber enviado un proyecto al Congreso. Además, acusó a Milei de preferir “los atajos” antes que gobernar según la Constitución.
Posturas del peronismo
El dirigente Agustín Rossi afirmó que el texto “fortalece la idea de un Estado represor, oscuro, con ausencia de derechos y garantías para la ciudadanía argentina”. Por su parte, Jorge Taiana advirtió que la reforma busca darle “un marco legal a lo que ya hacen y a lo que quieren hacer” y alertó que la consecuencia será un “Estado policial” que recortará derechos y perseguirá opositores.
Taiana también cuestionó el impacto sobre Defensa y las Fuerzas Armadas, al sostener que “subordinan la inteligencia militar al área de seguridad, dando un paso más en convertir a las FFAA en un auxiliar de las fuerzas de seguridad” y avanzar hacia el objetivo de transformarlas en una “Guardia Nacional”.
Rechazo desde otros espacios políticos
El rechazo se amplió a otros sectores. Esteban Paulón sostuvo que el DNU “generaliza un estado de sospecha y transfiere competencias sensibles a las áreas bajo el control de Karina Milei”, alertando sobre los riesgos de la interna con Santiago Caputo.
En tanto, Ricardo Alfonsín pidió que los cambios sean “dialogados, debatidos y consensuados”. Christian Castillodenunció “un salto en el espionaje a opositores políticos y periodistas y en la legalización de un estado policial”. Finalmente, Leopoldo Moreau calificó la norma como una “suma de aberraciones”, un “claro retroceso democrático” que “viola la Constitución Nacional”.
El DNU que amplía las facultades de la SIDE abrió un fuerte debate político e institucional en Argentina. Mientras el Gobierno defiende la reforma como un reordenamiento del sistema de inteligencia, la oposición advierte que se trata de un retroceso democrático y un avance hacia un modelo de Estado policial.




