Un año y medio después del regreso de Marcelo Gallardo a River Plate, la transformación del plantel es casi total. De las 17 incorporaciones realizadas durante la gestión de Martín Demichelis, apenas dos futbolistas permanecen en el primer equipo.
Este proceso de depuración refleja un cambio de ciclo profundo en Núñez y una nueva política deportiva. Según TyC.
Colidio y Boselli, los únicos sobrevivientes de una era
De la extensa lista de refuerzos que llegaron entre fines de 2022 y mediados de 2024, solo Facundo Colidio y Sebastián Boselli continúan vistiendo la banda roja. Colidio logró consolidarse como una pieza clave, manteniendo su lugar bajo el mando de ambos técnicos. Boselli, en cambio, tuvo un camino más sinuoso: tras ser cedido a Estudiantes, fue recuperado por Gallardo para sumarse a la defensa.
Sin embargo, su continuidad no está completamente asegurada. Según la información del medio, la actual dirigencia de Stefano Di Carlo está dispuesta a escuchar ofertas por ambos jugadores y aceptaría una transferencia si las condiciones económicas resultan beneficiosas para el club. Esta postura marca un claro distanciamiento de la política de contrataciones de la etapa anterior.
Una limpieza profunda y un cambio de lógica
La depuración se intensificó con el regreso de Gallardo a mediados de 2024. Nombres que fueron grandes apuestas, como Matías Kranevitter, Salomón Rondón, Enzo Díaz, Manuel Lanzini y Ramiro Funes Mori, entre otros, dejaron de ser considerados y abandonaron el club de manera escalonada. Algunas salidas fueron tan rápidas que jugadores como Franco Carboni y Felipe Peña Biafore se marcharon en el mismo mercado en el que habían llegado.
Este ajuste no perdonó ni siquiera a algunas incorporaciones del propio segundo ciclo de Gallardo, como Gonzalo Tapia o Matías Rojas, quien rescindió su contrato. Incluso un regreso emblemático como el de Enzo Pérez tuvo un final anticipado, al no renovar y partir a Argentinos Juniors. Esta rotación constante subraya la exigencia y el criterio de rendimiento inmediato que impone el Muñeco.
El paisaje del plantel de River es hoy radicalmente diferente. El meticuloso proceso de recambio impulsado por Marcelo Gallardo ha cerrado una etapa marcada por inversiones de dudoso retorno, dando forma a un equipo que responde enteramente a su visión futbolística. La era Demichelis, en términos de refuerzos, queda reducida a un mínimo testimonio mientras el club avanza bajo una nueva lógica deportiva.




