El economista Fausto Spotorno valoró el nuevo esquema cambiario del Gobierno, que por primera vez planea comprar dólares para fortalecer las reservas del Banco Central.
El economista Fausto Spotorno se convirtió en uno de los primeros analistas en respaldar públicamente la nueva política cambiaria anunciada por el Gobierno. Según Noticias Argentinas (NA), Spotorno destacó especialmente que el plan incluye por primera vez un mecanismo para la compra de reservas, un elemento clave para fortalecer al Banco Central.
«Es la primera vez que se planea comprar dólares para reservas», subrayó el profesional, marcando una diferencia sustancial con esquemas anteriores. Según su análisis, este nuevo enfoque busca mantener estable el tipo de cambio real, evitando una apreciación cambiaria excesiva que perjudique la competitividad.
Un mecanismo diseñado para evitar inconsistencias
Spotorno explicó con detalle el funcionamiento del nuevo esquema de flotación entre bandas. Aclaró que, anteriormente, el ajuste de las bandas cambiarias solía ser más lento que la inflación, lo que generaba una tensión constante y podía llevar a una apreciación irreal de la moneda local.
«Este esquema evita esa inconsistencia y permite que la banda superior se acomode con la inflación», insistió. En la práctica, esto significa que «en la medida en que la inflación vaya impactando sobre la banda, por lo menos no se va a ir apreciando el tipo de cambio». El objetivo final, según el economista, es mantener la estabilidad del tipo de cambio real.
Las dos vías para la acumulación de reservas
El plan para fortalecer las reservas contempla dos fuentes principales, según detalló Spotorno. La primera involucra directamente al Tesoro Nacional, que podría utilizar parte de su superávit primario (estimado entre 8.000 y 9.000 millones de dólares) para adquirir divisas y pagar intereses de la deuda.
La segunda vía depende del Banco Central y está vinculada a un aumento en la demanda de pesos por parte de la economía. «Cuando decimos que los argentinos tienen que aumentar la demanda de dinero para que el Banco Central compre, lo que estamos diciendo es que el Central va a comprar dólares y emitir pesos», explicó.
Para que esta emisión no sea inflacionaria, es crucial que exista una entrada de capitales. Esto puede darse por inversiones extranjeras o porque los ahorristas locales decidan desprenderse de sus dólares para gastarlos o invertirlos en pesos. «Este esquema tiene sentido si el gobierno vislumbra un aumento de la confianza, baja del riesgo país e inversiones», concluyó Spotorno, viendo en la medida una apuesta a la mejora de los fundamentos económicos.
En definitiva, el economista no ve el nuevo régimen como un «cambio de rumbo» defensivo, sino como una «actualización» del modelo anterior, diseñada para funcionar con mayor coherencia en un contexto de alta volatilidad y con la mirada puesta en recuperar la confianza.




