La senadora libertaria defendió el acuerdo político que permitió sancionar la ley en un Congreso fragmentado. Confirmó el tope del 2% a los aportes solidarios y la prevalencia de los convenios por empresa. «Es un cambio total hacia la austeridad», afirmó. También se refirió al polémico artículo sobre licencias médicas y a los incidentes en el recinto.
La reforma laboral ya es ley y sus efectos prometen sacudir los cimientos del sindicalismo argentino. La senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, aseguró que la norma «cambia de cuajo el modelo sindical argentino» y defendió la estrategia de negociación que el oficialismo desplegó para reunir los votos necesarios en un Parlamento donde no cuenta con mayoría propia.
En declaraciones a Radio Rivadavia, la legisladora sostuvo que el Gobierno del presidente Javier Milei debió construir acuerdos «renglón por renglón» ante una composición adversa en ambas cámaras. «Cuando tenés 21 senadores y necesitás mínimo 37, la democracia requiere discutir cada punto. Nosotros conseguimos 42 o 44 votos, mucho más de lo necesario», afirmó. Según Noticias Argentinas.
El corazón de la reforma: tope del 2% y convenios por empresa
Uno de los ejes centrales de la nueva ley es la modificación del aporte solidario sindical. Bullrich confirmó que, tras las conversaciones dentro del denominado «bloque de los 44» , se estableció un tope del 2% en lugar de su eliminación total.
«Hoy los aportes llamados solidarios están entre el 4 y el 5%. Dejarlo en cero iba a generar un problema muy serio en estructuras que existen. Acotarlo al 2% es una medida razonable. También se puede negociar a la baja», argumentó.
Pero el verdadero cambio de paradigma, según la senadora, es la descentralización de la negociación colectiva. «El corazón de la ley es que el convenio menor, el sindicato de empresa, prevalezca sobre el convenio mayor. Eso implica una dispersión total del centralismo», indicó.
En ese sentido, aseguró que cualquier empresa podrá acordar condiciones directamente con sus trabajadores. «Si en una empresa dicen ‘no quiero que me saquen nada’, ese 2% puede ir bajando cada vez más. Es un cambio total hacia la austeridad y el cuidado del dinero de la gente», expresó.
Críticas y «barbarie» en el recinto
Frente a las críticas de sectores opositores que la calificaron como «negociadora de la casta» , Bullrich respondió con ironía: «Cuando trabajás y construís democráticamente, te dicen eso. Pongámonos de acuerdo».
También se refirió a los incidentes registrados durante el debate parlamentario y los calificó como «una barbarie total y absoluta» . En relación a la actuación de la diputada Florencia Carignano, afirmó: «Mínimo que pague lo que rompió. Después será la Cámara la que determine qué hacer».
El artículo sobre licencias médicas: «Se sacó para no trabar la ley»
En cuanto al artículo que modificaba el pago salarial durante licencias por enfermedad o lesión, explicó que fue retirado tras la revisión en la Cámara para evitar que se trabara la sanción definitiva.
«Quizás la redacción no se comprendió bien y generó problemas. La Cámara revisora decidió sacarlo y nosotros aceptamos», indicó. No obstante, afirmó que el texto final refuerza los controles sobre certificados médicos y busca reducir el «ausentismo falso» . «Pusimos mucha certeza sobre las licencias médicas para bajar la industria del certificado trucho», señaló.
Respuesta al peronismo: «Basta de golpistas»
Bullrich también respondió a declaraciones del jefe del bloque justicialista, Germán Martínez, quien anticipó que la norma podría ser derogada si el peronismo regresa al poder. «Siempre quieren generar incertidumbre, como cuando hablan del helicóptero. Basta de golpistas», replicó.
Sobre la encomienda explosiva enviada a la escuela de Gendarmería, indicó que, según la información transmitida por el Ministerio de Seguridad, «no parece ligado a lo que sucedió estos días» , aunque aclaró que la investigación continúa.
Lo que viene: una semana movida y el discurso de Milei
Finalmente, confirmó que el oficialismo prevé avanzar en las próximas sesiones con la reforma laboral, el régimen penal juvenil y otros proyectos antes del 1° de marzo, cuando el Presidente inaugure el período ordinario. «Tenemos una semana movida, con varias sesiones fuertes y después el discurso del Presidente», concluyó.




