Paritaria petrolera: Chubut exige igualdad ante el acuerdo en Neuquén.
La cuenca del Golfo San Jorge se encuentra en un estado de alerta máxima tras las recientes definiciones salariales en el sector hidrocarburífero. El Sindicato del Petróleo y Gas Privado del Chubut, liderado por Jorge Ávila, manifestó su firme rechazo a las propuestas actuales, denunciando una brecha creciente respecto a los beneficios obtenidos en Vaca Muerta. La tensión no solo radica en los porcentajes de incremento, sino en una marcada diferencia en el pago de sumas extraordinarias que ha profundizado el malestar en las bases trabajadoras de la provincia.
El conflicto por la brecha salarial y el «efecto Vaca Muerta»
La disparidad entre las cuencas productivas se ha vuelto el eje central de la negociación. Mientras Neuquén experimenta un auge por los yacimientos no convencionales, la región del Golfo enfrenta un declino productivo que ahora amenaza con trasladarse a los recibos de sueldo. Según ADNSUR, el gremio chubutense advirtió que no aceptará condiciones que dejen a sus operarios por debajo de lo pactado por Marcelo Rucci en la provincia vecina. El secretario general Jorge Ávila fue taxativo al rechazar cualquier intento de «reducir los salarios promedio de Chubut a la mitad de lo que se paga en Neuquén, especialmente sin compensación por la inflación».
Disputa por el bono extraordinario y las cuotas de pago
Uno de los puntos de mayor fricción es el bono no remunerativo. En la asamblea neuquina del pasado 23 de enero, se confirmó un pago de 500.000 pesos en una sola cuota para los primeros días de febrero. Por el contrario, la oferta que circula en la mesa de Chubut apenas alcanzaría los 300.000 pesos, con el agravante de pretender liquidarlo en tres cuotas mensuales de 100.000 pesos. Esta diferencia de 200.000 pesos, sumada a la fragmentación del cobro, es vista por el sindicato como una discriminación que rompe los acuerdos de paz social firmados durante el año pasado.
Crisis de empleo y el futuro de las empresas de servicios
A la discusión estrictamente monetaria se le suma una preocupación estructural: la pérdida de puestos de trabajo. El gremio denuncia que, pese a los compromisos de las operadoras de sostener la inversión, el drenaje de empleos no se detiene. Casos como el de la empresa Calfrac, con 60 puestos en riesgo, mantienen el clima caldeado. La falta de definiciones sobre qué compañías absorberán al personal de las firmas que abandonan la cuenca genera una incertidumbre que complica el cierre de la paritaria 2026-2027, cuya próxima reunión clave será este viernes.




