Villa Lago Rivadavia: el poder de la unión vecinal contra el fuego.
En medio de la emergencia ígnea que atraviesa la cordillera de Chubut, la localidad de Villa Lago Rivadavia se ha convertido en un emblema de resistencia y organización comunitaria. Mientras las llamas avanzan sobre la vegetación nativa, los pobladores han decidido no ser meros espectadores de la tragedia, conformando una red de apoyo logístico y operativo que resulta vital para sostener el trabajo de quienes están en la línea de fuego.
El rol de los vecinos en el abastecimiento y la logística
La movilización de la comunidad ha permitido que los brigadistas cuenten con los recursos necesarios en el momento justo, optimizando los tiempos de respuesta en el territorio. Según Info Chucao, la coordinación entre los residentes ha logrado canalizar donaciones, preparar raciones de alimento y asegurar la hidratación de los combatientes. Camila Parsons, referente de la zona, destacó que esta estructura nació de la necesidad de proteger el entorno común y apoyar a quienes arriesgan su vida frente a las llamas, demostrando que la solidaridad es el motor principal en los momentos de crisis.
«La unión vecinal está haciendo la fuerza»
La labor de los voluntarios no se limita solo a lo alimentario; también colaboran activamente en el monitoreo de puntos calientes y en la comunicación interna del barrio para prevenir nuevos focos. Camila Parsons fue contundente al analizar el impacto de esta organización al afirmar que “la unión vecinal está haciendo la fuerza” en el combate al fuego en Villa Lago Rivadavia. Esta frase resume el sentimiento de un pueblo que, ante la amenaza climática y ambiental, ha encontrado en la acción colectiva una herramienta de defensa tan necesaria como las propias autobombas.
Resistencia comunitaria frente a la emergencia ígnea
El cierre de esta etapa de combate encuentra a una comunidad más unida que nunca, aunque consciente de los desafíos que restan para la reconstrucción del paisaje. La experiencia en Villa Lago Rivadavia sienta un precedente sobre la importancia de la participación ciudadana en la gestión de catástrofes naturales. Gracias a este esfuerzo compartido, el impacto del incendio ha podido ser contenido en sectores clave, protegiendo no solo los bienes materiales de los vecinos, sino también el invaluable patrimonio natural que define a la región cordillerana.




