Alerta en la cordillera: el fuego sigue activo y piden precaución.
El escenario ígneo en la cordillera de Chubut continúa demandando un esfuerzo logístico y humano sin precedentes. A pesar de una leve tregua climática que permitió estabilizar ciertos perímetros, las autoridades provinciales advierten que la emergencia no ha finalizado. Con el foco puesto en la protección de las comunidades y la biodiversidad del Parque Nacional Los Alerces, el operativo se mantiene en máxima alerta para evitar reactivaciones que pongan en riesgo el avance logrado por los equipos de combate.
Un operativo de gran escala frente a la sequía extrema
El despliegue actual cuenta con la labor incansable de más de 550 brigadistas, quienes operan en conjunto con recursos de la Agencia Federal de Emergencias y diversas jurisdicciones del país. Según La17, la ligera lluvia registrada recientemente ayudó a enfriar ciertos sectores del incendio, aunque las precipitaciones resultaron insuficientes para extinguir las llamas que persisten en el subsuelo. Juan José Rivera, secretario de Ambiente de la provincia, enfatizó que la región atraviesa una sequía acumulada de más de tres décadas, lo que convierte a la vegetación en un combustible altamente volátil frente a los vientos que alcanzan los 40 km/h.
Impacto ambiental y el desafío de la restauración
Más allá de la extinción inmediata, la preocupación oficial se traslada a las consecuencias ecológicas a largo plazo. El fuego ha comprometido la microbiología del suelo, eliminando bacterias esenciales para la fijación de nitrógeno. Rivera detalló que “se pierden bacterias específicas que fijan nitrógeno y permiten el crecimiento de distintas especies”, un daño que altera los ciclos naturales de regeneración. Una vez controlado el evento, la Secretaría de Bosques y el vivero provincial de especies nativas iniciarán un plan de restauración progresiva, evaluando técnicamente cada área afectada para determinar la viabilidad de la replantación.
Prevención y responsabilidad en zonas de riesgo
La articulación entre las áreas de Producción, Fauna Silvestre y Ambiente busca mitigar el impacto sobre los pobladores rurales y el ganado, víctimas directas de la pérdida de pasturas. Ante este panorama, el Gobierno provincial reitera la prohibición absoluta de realizar fogatas y solicita a la población utilizar únicamente los canales oficiales para reportar nuevos focos. La vigilancia se mantiene estricta, recordando que cualquier avistamiento de humo debe ser comunicado de inmediato a las líneas de emergencia (100 o 0800-222-38346) para garantizar una respuesta rápida en esta temporada de alto riesgo.




