Caso Gastón Acosta: el acusado de homicidio seguirá en prisión preventiva.
La justicia de Chubut ratificó este lunes la continuidad de la medida de coerción para J.C.P., el único imputado por el asesinato de su amigo, Gastón Acosta, ocurrido a finales de 2024. En una audiencia de revisión clave, el magistrado interviniente decidió que el acusado permanezca tras las rejas mientras se terminan de definir los detalles del juicio por jurados, una modalidad que promete una resolución ciudadana para uno de los crímenes más resonantes del barrio San Cayetano.
La resolución judicial se dio en un contexto de estricto seguimiento procesal debido a la gravedad de la calificación legal. Según Radio 3, el juez penal Jorge Odorisio dispuso que la prisión preventiva se extienda hasta la finalización del debate oral o, en su defecto, hasta el próximo 10 de abril. La fiscalía, encabezada por Facundo Oribones, argumentó con éxito que el riesgo de fuga sigue siendo una amenaza latente para el normal desarrollo de la causa, especialmente ahora que el proceso ha sido elevado a su etapa definitiva.
Una discusión fatal bajo los efectos del alcohol en «El Cerrito»
El hecho que se ventilará ante el jurado popular ocurrió la tarde del 26 de octubre de 2024, en una vivienda del sector conocido como «El Cerrito». De acuerdo con la reconstrucción fiscal, el imputado se encontraba compartiendo bebidas alcohólicas con Acosta y un tercer hombre cuando una discusión alteró el clima del encuentro. La situación escaló rápidamente hacia la violencia física, terminando en una tragedia irreparable para ambas familias.
La acusación sostiene que, en medio del altercado, la víctima habría empuñado un cuchillo. Ante esta acción, Peralta habría respondido efectuando al menos un disparo con un arma de fuego que impactó en la nuca de Acosta, provocándole la muerte de forma instantánea. El caso ha sido calificado provisoriamente como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, una figura que prevé penas de cumplimiento efectivo en el sistema penitenciario provincial.
La defensa de Peralta y la desaparición del arma
Uno de los puntos más controvertidos del expediente radica en las declaraciones iniciales del propio acusado. Fue Peralta quien llamó a la policía para confesar el acto, alegando una supuesta legítima defensa: “Yo maté a mi amigo, me defendí, él me quiso hincar y lo maté, vengan acá”, habría manifestado telefónicamente. Sin embargo, cuando los agentes arribaron al domicilio, se encontraron con un escenario alterado: el arma utilizada en el crimen no estaba en el lugar.
Durante la audiencia de este lunes, el abogado defensor Esteban Mazzuca no presentó oposición al mantenimiento de la prisión preventiva, lo que facilitó la decisión del juez Odorisio. La falta del arma es un elemento que la fiscalía pretende utilizar para demostrar una conducta de entorpecimiento, mientras que la defensa buscará probar que el disparo se produjo en un contexto de riesgo inminente para la vida del imputado.
Rumbo al juicio por jurados
Con la preventiva ratificada, todas las miradas se posan ahora en la selección del jurado que deberá dictaminar la culpabilidad o inocencia de J.C.P. Al tratarse de una causa ya elevada, los tiempos procesales corren de cara al límite fijado en abril. El Ministerio Público Fiscal, asistido por el funcionario Alan Larrue, confía en que las pruebas recabadas en la escena del barrio San Cayetano son contundentes para lograr una condena.
El caso Acosta no solo pone en debate la violencia urbana vinculada al consumo de sustancias, sino también los límites de la defensa propia en situaciones de conflicto interpersonal. La sociedad de Comodoro Rivadavia aguarda el inicio de las audiencias, en un proceso que será seguido de cerca por su impacto social y legal en la jurisdicción patagónica.




