Mendoza-Santiago: la ruta aérea con más turbulencia del mundo.
Atravesar la imponente Cordillera de los Andes es una experiencia visual inigualable, pero para quienes temen a los movimientos bruscos en el aire, puede transformarse en un verdadero desafío. Un reciente informe especializado ha puesto el foco sobre el trayecto que une a la Argentina con Chile, revelando que el tramo entre Mendoza y Santiago de Chile lidera el ranking global de inestabilidad atmosférica. Aunque el trayecto apenas supera los 190 kilómetros, las condiciones geográficas lo convierten en un punto crítico para los radares de turbulencia.
El análisis detrás del ranking de Turbli
El sitio especializado Turbli, reconocido por sus pronósticos y análisis de seguridad en vuelo, procesó datos de más de 10.000 trayectos y 550 aeropuertos para determinar qué rutas presentan mayores movimientos inesperados. Según Canal26, la ruta que conecta el Aeropuerto El Plumerillo en Mendoza con la capital chilena obtuvo un índice de 22,9 sobre 100, posicionándose en lo más alto del relevamiento mundial. Esta cifra ubica al vuelo en una categoría entre ligera y moderada, superando a otros trayectos históricamente complejos en Asia y Europa.
¿Por qué la Cordillera de los Andes es un factor clave?
La explicación científica de este fenómeno radica en la interacción entre la tecnología aeronáutica y la geografía extrema. La Cordillera de los Andes actúa como una barrera natural que genera corrientes de aire irregulares y potentes movimientos verticales. Al chocar los vientos contra las cumbres, se producen cambios bruscos de temperatura y dirección que repercuten directamente en la estabilidad del avión. Este efecto, sumado a la corta distancia de 196 kilómetros que impide que la aeronave alcance altitudes de crucero más estables, intensifica la percepción del movimiento.
Seguridad y protocolos para los pasajeros
Pese a lo impactante del dato, los especialistas en aviación llevan tranquilidad a los viajeros. La Administración Federal de Aviación (FAA) define a la turbulencia como “un movimiento de aire que normalmente no se puede ver y que a menudo ocurre de manera inesperada”, pero aclara que no compromete la integridad estructural de la nave. Los aviones modernos están diseñados para resistir estas tensiones, y las tripulaciones que operan en la región cuentan con un entrenamiento específico y procedimientos estandarizados para cruzar la frontera andina sin complicaciones reales para la seguridad.




