Mientras la mayoría de los gobiernos de la región condenaron la ofensiva o llamaron a la diplomacia, Buenos Aires celebró la muerte de Jamenei y apoyó la operación. La relación con Washington, la afinidad ideológica y el atentado de 1994 explican la postura inédita.
Estados Unidos e Israel volvieron a desafiar las convenciones internacionales al atacar a Irán con su poder aéreo combinado. Ya lo habían hecho en 2025, al bombardear instalaciones del programa nuclear iraní, pero la escala de este ataque es aún mayor, así como también las represalias de Irán contra bases estadounidenses en diferentes países del golfo.
Según CNN, ahora que este conflicto de consecuencias inciertas ha finalmente llegado, la mayoría de los países del mundo se posicionan sobre la guerra. Un alto número condenó inicialmente los ataques y llamó a una solución diplomática.
Latinoamérica, en su mayoría, condenó
Casi todos los países en América Latina tomaron postura, en su mayoría de cautela y distancia de la decisión de EE.UU. e Israel de atacar Irán:
-
El gobierno encargado de Venezuela lamentó que «se haya optado por la vía militar»
-
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, dijo que EE.UU. se había «equivocado»
-
El gobierno de México pidió privilegiar la vía diplomática y abstenerse de usar la fuerza
Pero un país marcó la diferencia.
Argentina, el único apoyo explícito en la región
Mientras los aviones de combate bombardeaban Teherán, y los misiles y drones iraníes caían sobre Dubai, Tel Aviv y Abu Dhabi, la cancillería de Argentina dijo en un comunicado que Buenos Aires «valora y apoya las acciones conjuntas de Estados Unidos e Israel destinadas a neutralizar la amenaza que Irán representa para la estabilidad internacional» .
Horas después, la oficina del presidente Javier Milei dijo, en su propio comunicado, que «celebra la operación que resultó en la eliminación del líder Alí Jamenei» , a quien calificó como «una de las personas más malvadas, violentas y crueles que ha visto la historia de la humanidad».
El apoyo sin cuestionamientos de Argentina es inédito en la región. De hecho, solo Canadáanunció oficialmente su apoyo a Washington, aunque dijo que no participará de las acciones militares.
¿Por qué Argentina tomó esta postura atípica?
Milei y el alineamiento total con Trump
Milei, un autodenominado «liberal-libertario», ganó las elecciones de 2023 con elogios para Trump y para el Estado de Israel. Sus dos primeros años de gobierno estuvieron marcados por el acercamiento profundo con Estados Unidos en materia de política internacional, especialmente tras la victoria de Trump en 2024.
Argentina compró armas a EE.UU., se convirtió en «socio global» de la OTAN, y en prácticamente todos los conflictos internacionales adoptó una postura cercana a la Casa Blanca.
Cuando Milei sufrió un revés electoral en 2025, fue Trump quien acudió a darle su apoyo y anunciar un préstamo para sostener la economía argentina. La alianza entre ambos contrasta con cualquier otro acercamiento entre líderes latinoamericanos y la Casa Blanca.
Las huellas de Irán en Argentina
Más allá de Milei, Argentina mantiene una relación difícil con Irán debido al atentado terrorista contra la AMIA en 1994, que dejó 85 muertos y 300 heridos, una de las páginas más oscuras de la historia argentina.
La justicia argentina señala a diplomáticos y funcionarios iraníes como presuntos responsables del atentado a través de Hezbollah. En abril de 2024, un tribunal determinó que los atentados contra la AMIA y contra la embajada de Israel en 1992 fueron cometidos por orden y con financiamiento de Irán.
El canciller Pablo Quirno pidió el sábado, tras conocerse la muerte de Jamenei, «que estas noticias aporten alivio a las familias y contribuyan al reconocimiento de las responsabilidades y a la lucha contra el terrorismo».
El memorándum con Irán y la denuncia de Nisman
El juicio por la AMIA ha sido un punto contencioso de la política argentina. En 2013, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner firmó un memorándum de entendimiento con Irán para avanzar en la investigación, que fue declarado inconstitucional.
En 2015, el fiscal Alberto Nisman acusó a Fernández de Kirchner por supuesto encubrimiento del atentado, cargos que ella rechazó. Nisman fue encontrado muerto poco después de su denuncia, en un hecho que aún no se aclara.
Entre estrechas alianzas y largos juicios sin resolver, esos 13.000 kilómetros de distancia entre Buenos Aires y Teherán pueden volverse, así, apenas unos centímetros.




