Crisis de gestión: la desaprobación del Gobierno de Javier Milei supera el 60%.
Un consenso entre las principales consultoras de Argentina advierte que el presidente Javier Milei atraviesa su hora más crítica desde que asumió el poder. Este 5 de abril de 2026, los sondeos reflejan que el rechazo a la gestión libertaria ha perforado su piso histórico, impulsado por una profunda crisis económica, la dificultad para llegar a fin de mes y el impacto de los recientes escándalos de corrupción.
Caída en las encuestas y el agotamiento social
De acuerdo con nueve de los principales expertos del país, el deterioro de la imagen presidencial es innegable. Raúl Timerman, del Grupo de Opinión, precisó que la aprobación del mandatario ha caído por primera vez por debajo del umbral del 40%, situándose en un 37%, frente a un contundente 60% que desaprueba su gestión.
Este declive tiene una correlación directa con el bolsillo de los ciudadanos: siete de cada diez argentinos declaran estar en una situación económica peor que hace seis meses. Por su parte, Roberto Bacman, titular del CEOP, advierte que la paciencia social se agota ante el miedo a los despidos y la pérdida del poder adquisitivo, calificando este período como el «peor momento de la economía libertaria».
Escándalos políticos y el peso del gabinete
Al «mal humor económico», como lo define Federico Aurelio de ARESCO, se suma un factor que golpea la narrativa oficial: la transparencia. Entre un 55% y un 60% de los encuestados percibe un aumento en la corrupción, un dato fuertemente influenciado por los recientes casos patrimoniales que involucran al vocero Manuel Adorni, el escándalo financiero de Libra y las irregularidades en el área de Discapacidad (Andis).
El debate entre los analistas sugiere que, si bien la figura de Adorni genera fuertes contradicciones éticas en el electorado, el costo político de sostener a Luis «Toto» Caputo al frente del Ministerio de Economía resulta aún más oneroso para la administración. En esta línea, Artemio López (Equis) sostiene que el modelo económico, dependiente de un rescate externo, es el motor principal de esta pérdida sistemática de popularidad.
Familias endeudadas para subsistir
La macroeconomía tiene su correlato más crudo en los hogares. Un informe de la consultora Zentrix reveló que el 56,4% de las familias argentinas tuvo que endeudarse en los últimos seis meses exclusivamente para subsistir, utilizando créditos y tarjetas para pagar alimentos, servicios y alquileres.
El dato más alarmante del estudio Monitor de Opinión Pública (MOP) es que casi nueve de cada diez hogares que tomaron deuda para gastos cotidianos ya enfrentan serias dificultades para pagarla.
Aunque un «núcleo duro» del 30% aún respalda incondicionalmente al Gobierno, la mayoría de los consultores coincide en su diagnóstico: el aumento del desempleo, el desplome del consumo y el asfixiante endeudamiento de las familias para cubrir gastos corrientes configuran un escenario de muy difícil retorno para la actual administración.




