A minutos para el final del partido entre Boca y Talleres, en el que el Xeneize se estaba llevando una valiosa victoria, Leandro Paredes puso su mano entre sus dientes a modo de cuchillo para pedirle a sus compañeros que defendieran el triunfo parcial con alma y vida.
Las cámaras de la transmisión oficial lo captaron y, en zona mixta, el capitán explicó el gesto. “Le hice a Pelle (Pellegrino) y a Juan (Barinaga) que estaban muy cansados, habían hecho un desgaste muy grande y estaban acalambrados. Así que nos quedaban esos cinco minutos para apretar los dientes, para sufrir, porque sabíamos que podía ser así”, explicó.
Paredes ingresó en el segundo tiempo y le cambió la cara a Boca
Paredes había jugado 53 minutos en la goleada de Argentina ante Zambia el martes pasado en La Bombonera y viajó a Córdoba para 48 horas más tarde visitar a Talleres. Más allá de que acordó con Claudio Úbeda no ser titular, ingresó en el segundo tiempo y le cambió la cara a un equipo que desde su entrada empezó a jugar mejor y consiguió el gol del triunfo.
Una vez finalizado el partido, el entrenador lo ponderó en conferencia de prensa: “Leandro la verdad que es un líder súper positivo. Jugó el otro día, vino, al otro día estaba con nosotros a las 7 de la mañana. Siempre quiere estar, y habían pasado 48 horas del partido con la Selección”.
La amarilla que lo deja fuera contra Independiente pero lo limpia para el Superclásico
A minutos del final, Paredes vio la quinta amarilla por una efusiva protesta al juez de línea y se “limpió” para el Superclásico del próximo 19 de abril, aunque no podrá estar el sábado 11 en La Bombonera frente a Independiente. Lo positivo para él es que llegará descansado al duelo ante Barcelona por Copa Libertadores, que tendrá lugar el martes 14 en el estadio de Boca.
El liderazgo de Paredes: apadrinar jóvenes y dar la cara en las malas
Desde su llegada al club en julio del año pasado, Paredes demostró sus dotes de liderazgo en muchas ocasiones. Apadrinó a futbolistas que estaban faltos de confianza, fue el guía de jóvenes como Tomás Aranda que está dando sus primeros pasos en Primera, dio la cara cuando el equipo atravesó malas rachas de resultados, y desde lo futbolístico su aporte es insoslayable.
Sabe cuándo hay que jugar y cuándo hay que estar “con el cuchillo entre los dientes” , como anoche en Córdoba, donde Boca obtuvo una victoria fundamental para acomodarse en ambas tablas y arrancó la compleja seguidilla de abril con el pie derecho.
Un triunfo clave para encarar el mes más exigente
El triunfo ante Talleres en Córdoba fue mucho más que tres puntos. Boca comenzó de la mejor manera un abril cargado de partidos decisivos: el Superclásico ante River, el debut en la Copa Libertadores ante Universidad Católica y el duelo ante Independiente. Con Paredes como líder adentro y afuera de la cancha, el Xeneize demostró que tiene con qué pelear en todas las competencias.




