El presidente Donald Trump lanzó una dura advertencia militar contra Teherán tras ataques a buques internacionales.
La frágil calma en Medio Oriente volvió a romperse este domingo tras una contundente declaración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump. A través de su red social, Truth Social, el mandatario acusó formalmente a Irán de violar el alto el fuego vigente y lanzó una advertencia que pone al mundo en alerta máxima: la posibilidad de una destrucción total de la infraestructura clave iraní si no se alcanza un acuerdo inmediato.
La denuncia surge tras presuntos ataques perpetrados en el Estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para el comercio energético global, donde habrían sido blanco de disparos un buque francés y un carguero del Reino Unido.
Advertencia militar y presión económica
El tono de Trump escaló rápidamente hacia la amenaza directa. Según el mandatario, la paciencia de Washington se ha agotado frente a las acciones de Teherán. “Destruiremos todas las centrales eléctricas y todos los puentes”, escribió el presidente, sentenciando con la frase: “Se acabó la amabilidad”.
En términos económicos, Trump minimizó el impacto que un cierre del estrecho tendría sobre su país, asegurando que Estados Unidos redirige sus suministros hacia puertos en Texas, Luisiana y Alaska. Por el contrario, señaló que Irán enfrenta pérdidas estimadas en 500 millones de dólares diarios, una presión financiera que busca forzar a la República Islámica a sentarse nuevamente en la mesa de negociaciones.
Diplomacia en Pakistán
A pesar de la retórica bélica, la Casa Blanca mantiene abierta una vía de diálogo. Se confirmó que una delegación de representantes estadounidenses viajará a Islamabad, Pakistán, para intentar destrabar el conflicto mediante negociaciones diplomáticas.
La comunidad internacional observa con preocupación este nuevo pico de tensión. El Estrecho de Ormuz es el corredor por donde transita gran parte del petróleo mundial, y cualquier escalada militar en la zona podría disparar los precios de la energía y desestabilizar la economía global en cuestión de horas. El papel de los aliados europeos y de las gestiones en Pakistán será determinante para evitar que las amenazas de Trump se conviertan en una realidad de fuego.




