El conjunto de Núñez no pudo quebrar la resistencia de su par brasileño en una noche de Copa que dejó sensaciones encontradas
En un Estadio Monumental colmado y con el arbitraje del uruguayo Gustavo Tejera, el Millonario empató sin goles frente a Bragantino en el marco de la quinta jornada del Grupo H de la Copa Sudamericana. Aunque la victoria hubiese significado sellar el boleto directo a la próxima instancia del certamen continental de manera anticipada, el resultado mantiene al elenco argentino en una posición de privilegio de cara al cierre de la fase inicial.
El panorama de un grupo al rojo vivo
Bajo la conducción técnica de Eduardo «Chacho» Coudet, la escuadra riverplatense arrastraba una excelente racha en el plano internacional gracias a tres victorias al hilo. Con esta igualdad, el Millonario estira su cosecha a 10 unidades, manteniéndose firme en la cima del Grupo H y conservando una luz de ventaja clave para asegurar su presencia en los octavos de final del campeonato de la Conmebol.
La paridad beneficia parcialmente los intereses locales debido a la configuración de la tabla. Tanto Bragantino como Carabobo de Venezuela marchan como escoltas inmediatos con 6 puntos cada uno, aunque el cuadro de San Pablo ostenta una mejor diferencia de gol en esa ajustada disputa por la segunda colocación. En el fondo de la zona quedó sepultado Blooming de Bolivia, que con apenas una unidad ya se encuentra matemáticamente eliminado de cualquier chance competitiva.
Doble frente de competencia en mayo
El empate copero se da en un momento de altísima exigencia deportiva para River Plate, que mantiene el protagonismo absoluto tanto afuera como adentro de las fronteras nacionales. Los dirigidos por Coudet vienen con el envión anímico bien arriba tras dejar en el camino a Rosario Central en las semifinales de la competencia doméstica.
La agenda no da tregua y el gran objetivo del semestre está a la vuelta de la esquina: la gran final del Torneo Apertura 2026. La definición por la corona local ante Belgrano de Córdoba se jugará a partido único el próximo domingo 24 de mayo a partir de las 15:30 horas, en el imponente escenario del Estadio Mario Alberto Kempes. Para ese compromiso clave, el entrenador evalúa el desgaste físico que dejó el choque continental antes de definir la formación titular.
Ajustes tácticos y nombres en cancha
Para el duelo ante los brasileños, Coudet apostó por una alineación combinada en la que Franco Armani lideró el arco. La zaga central estuvo custodiada por los experimentados Germán Pezzella y Paulo Díaz, mientras que las bandas fueron para los juveniles Ulises Giménez y Facundo González. En el mediocampo, Kevin Castaño se encargó de la contención, dándole libertad a la zona de gestación integrada por la jerarquía de Juan Fernando Quintero, Giuliano Galoppo y Maximiliano Meza. El ataque estuvo compuesto por la potencia de Maximiliano Salas junto al desequilibrio de Ian Subiabre.
Por su parte, el conjunto dirigido por Vágner Mancini saltó al campo del Monumental con Cleiton bajo los tres palos; una línea defensiva con el conocido Agustín Sant’Anna, Pedro Henrique, Alix Vinícius y Juninho Capixaba; la contención de Gabriel en el eje, respaldado por Ramires, José Herrera y Lucas Barbosa; dejando la dupla ofensiva en manos del colombiano Henry Mosquera y el paraguayo Isidro Pitta, quienes exigieron constantemente a la defensa local.
