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La cantidad de entidades de bien público con beneficios en las tarifas de gas aumentó 69% en 2020, respecto de 2019, informó el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas).

En el Programa de Análisis y Visualización de Datos del Servicio Público de Gas por Redes denominado “Estado del Gas”, se publicó el Informe “Evolución de Beneficiarios del Régimen para Entidades de Bien Público por vía de ingreso. Total País 2017-2020”.

Según el trabajo, durante 2020, se incorporaron 1.376 Entidades de Bien Público (EBP) al Régimen Tarifario Específico, a través del Centro Nacional de Organizaciones de la Comunidad (CENOC) y de la Secretaría de Culto de Cancillería.

Comparándolo con 2017, fueron 3.024 organizaciones más, lo que significó un incremento fue de 866%, destacó el organismo.

Entre 2017 y 2020 los ingresos de EBP a través de la Secretaría de Culto fueron mayoría respecto de los ingresos mediante el CENOC con el 54%, 64%, 61% y 59% para cada año respectivamente, detalló el trabajo.

A partir de 2020, comienza un proceso que modificó la ecuación dándole a las demás EBP una mayor participación en el acceso al Régimen Tarifario Específico, ampliando notablemente el espectro de entidades beneficiadas, remarcó el informe.

Desde el inicio de la actual gestión del Enargas, recordó el organismo en un comunicado, se trabajó con el objetivo de «proveer herramientas para la resolución de eventuales problemas para el acceso al servicio de gas con tarifas razonables».

Para ello, en mayo de 2020 se creó la Comisión de Entidades de Bien Público, integrada por tres subcomisiones: Clubes de Barrio y Sociedades de Fomento, Iglesias e Instituciones Religiosas y Entidades de Salud y Discapacidad.

«En un contexto marcado por los aumentos de tarifas acumulados durante los años anteriores, la crisis económica desatada a partir de 2018 y luego agravada por la situación de pandemia de Covid-19, se gestionó la supresión de otras alternativas para que numerosas entidades de diferente tipo puedan ser clasificadas como Entidades de Bien Público y acceder así a los beneficios que por derecho le corresponden», destacó.

Así, en 2020 se incorporó al Régimen de Tarifa Diferencial 173% más de Centros de Jubilados y Pensionados, 1.354% más de Clubes y 2.000% más de Cooperativas de Trabajo y Empresas Recuperadas, respecto del año anterior.

El consumo interno de productos lácteos creció 5% durante 2020, mientras la exportación se incrementó casi 19%, informó el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca.

Los datos surgen del Balance Lácteo Anual publicado por la Dirección Nacional de Lechería del Ministerio, y “adquieren una relevancia mayor si se tiene en cuenta que los números venían bajando en los últimos cuatro años”, señaló un comunicado.

Durante el año pasado se alcanzaron los 190,9 litros per cápita (nivel similar al alcanzado en 2016), frente a los 182,2 de 2019.

La cartera resaltó además el aumento de los envíos al exterior, que representaron el año pasado el 23% en toneladas y dólares.

Según el informe, el repunte del consumo local y los embarques fue posible debido a un crecimiento del 7%, en comparación con el año anterior, de la producción primaria, mientras que las importaciones disminuyeron en un 47%.

«Se trata de números importantes para la cadena láctea, en un año en el que tuvimos que afrontar las dificultades ocasionadas por la pandemia”, expresó el director nacional de Lechería, Arturo Videla.

Agregó que de este modo se mostró “la capacidad del sector para sostener e incrementar la producción para garantizar el abastecimiento interno y mejorar los niveles de exportaciones».

Fuente: Jornada.

Este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec),informó que la caída del empleo alcanzó el 9,2% en el tercer trimestre de 2020, la mitad del desplome del 18% registrado en el trimestre anterior.

Según informa TN Noticias si bien se redujo la brusca caída del segundo trimestre, en el sector informal alcanzó casi el 19%. Bajó también la cantidad de horas trabajadas, tanto en trabajos registrados como no registrados, informó el Indec.

De acuerdo con estos datos, mientras que a fines de junio se registraron 20,7 millones de trabajos, a fines de septiembre esa cifra se redujo a 18,4 millones. Si bien todas las modalidades de trabajo fueron afectadas, la pandemia golpeó con mayor fuerza a los asalariados informales y cuentapropistas, sector donde la pérdida del empleo alcanzo el 18,8%.

Mientras que los empleos registrados descendieron un 3,3%, al pasar de 15,4 millones a 14,2 millones; los de los trabajadores informales o en negro cayeron un 18,8%, de 4,8 millones a 3,9 millones, y los del sector no asalariado, donde se desempeñan monotributistas, cuentapropistas y trabajadores independientes, lo hicieron un 12,2%, al pasar de 5,2 millones a 4,6 millones de puestos.

De esta manera, el trabajo asalariado explicó el 47,1% del total de las remuneraciones y mostró un incremento de 1,9 puntos porcentuales respecto del 45,25% del tercer trimestre de 2019. Pero el indicador cayó 3,6% respecto del segundo trimestre del 2020, de acuerdo con los datos oficiales.

Junto a la caída en la cantidad puestos de trabajo, el Indec verificó también un descenso del 22,3% en el número de horas trabajadas en el tercer trimestre de 2020, que sumaron 25.875 millones. Sin embargo, y a diferencia de lo que paso con los puestos de trabajo, no hubo diferencias significativas entre asalariados, registrados o no registrados, y no asalariados.

De ese total, 19.282 millones de horas correspondieron a asalariados y 6.593 millones a no asalariados. Dentro de los asalariados, los trabajadores registrados tuvieron 14.227 millones de horas ocupadas y los no registrados, 5.055 millones.

La crisis en la cadena de pago a las empresas provinciales, la caída del consumo producto del retraso salarial y, finalmente, la pandemia, terminaron de consolidar un escenario crítico para las empresas de la provincia del Chubut.

En el marco de la pandemia, el Gobierno nacional instrumentó un programa denominado Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) para realizar un salvataje a todas las empresas del país, principalmente a las más afectadas.

Un informe realizado por el periodista especializado en finanzas Federico Sánchez de diario Jornada da cuenta que en la provincia del Chubut el 56% de las empresas recibieron esta asistencia del Gobierno nacional para pagar sueldos durante algunos meses de la pandemia.

“Los números sorprenden. En todo el país un 55%, más de la mitad de las empresas, fueron asistidas al menos con un ATP. Chubut estuvo en esos valores, ya que el 56% de las pymes registraron una ayuda en estos meses, de acuerdo al relevamiento hecho por el área de Producción de Nación”, sostiene el informe.

Además, el informe de Jornada distingue que durante el lanzamiento de la primera etapa del ATP (ATP1), participaron 3.093 empresas en Chubut. Mientras que ya en el ATP 6, de acuerdo a las condiciones para ser parte de la asistencia, quedaron 1.722. En todo este proceso que comenzó en mayo, el sector privado chubutense recibió fondos para el pago de haberes por $ 2.756 millones.

La temperatura de la Tierra alcanzó o se acercó a niveles récord en 2020, informaron grupos meteorológicos globales el jueves.

Mientras la NASA y otras organizaciones dijeron que el 2020 superó a 2016 o al menos empató como el año más caliente desde que se llevan registros, la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera (NOAA por sus siglas en inglés) y otras agencias sostuvieron que el año pasado ocupó un cercano segundo o tercer puesto.

“Mientras sigamos generando la contaminación con carbón, prevemos que el planeta se calentará”, dijo el climatólogo Michael Mann, quien no participó de las mediciones. “Y es precisamente lo que vemos”.

Los científicos dijeron que bastaba mirar al exterior: “Vimos las olas de calor. Vimos los incendios. Vimos el (derretimiento del) Ártico”, dijo el climatólogo jefe de la NASA, Gavin Schmidt. Pronosticamos más calor y es exactamente lo que sucedió».

NOAA dijo que la temperatura promedio de 2020 fue de 14,88 grados Celsius, unas centésimas de grado por debajo de 2016. La NASA dijo que 2020 estaba esencialmente empatado con 2016. El grupo europeo Copérnico coincidió que estaban empatados como el año más caliente, con una diferencia de una fracción insignificante. La agencia meteorológica de Japón halló que 2020 fue más cálido que 2016, pero otros científicos japoneses dijeron que ocupó un cercano tercer puesto detrás de 2016 y 2019. La Organización Meteorológica Mundial, la agencia meteorológica británica y el equipo de Berkeley Earth dieron el récord a 2016.

Primero o segundo tiene poca importancia, “pero el hecho crucial a tener en cuenta es que las tendencias a largo plazo de la temperatura son muy claramente arriba, arriba y arriba”, dijo Schmidt, jefe del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, que rastrea las temperaturas. “Estamos en una situación en la que expulsamos el sistema climático de los límites dentro de los cuales se ha encontrado durante decenas de miles o quizás millones de años”.

Todas las agencias coinciden que los seis años más cálidos desde que se llevan registros son los transcurridos desde 2015. Los 10 más cálidos han sido desde 2015, y los científicos dicen que el calentamiento es provocado por el uso de carbón, petróleo y gas natural.

Las temperaturas de los últimos seis o siete años “indican verdaderamente una aceleración en el ascenso de las temperaturas globales”, dijo Russ Vose, de los Centros Nacionales de Información Ambiental de NOAA. Aunque el aumento de las temperaturas evidentemente se ha acelerado desde la década de 1980, todavía no se puede discernir una aceleración más reciente, dijo Schmidt.

El calor excepcional del año pasado “es un recordatorio más del avance implacable del cambio climático, que destruye vidas y medios de vida en todo el planeta”, dijo el secretario general de la ONU, António Guterres, en un comunicado. “Hacer las paces con la naturaleza es la tarea crucial del siglo XXI”.

Fuente: El Nuevo Herald

El índice de precios al consumidor subió 4% en diciembre y de esta forma acumuló un incremento del 36,1% a lo largo de 2020, lo que determinó una baja de 17,7 puntos porcentual respecto al 53,8% de 2019, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Los distintos rubros

En diciembre, el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” resultó el de mayor incidencia en la suba del Nivel general para todas las regiones con un incremento del 4,4%.

En ese segmento, se destacaron especialmente los incrementos en Carnes y derivados, con una incidencia más elevada en las regiones donde tienen mayor ponderación.

Entre las carnes, los aumentos fueron desde un 10,9% en el precio de la carne picada común, hasta el 28% en el caso del asado.

También se registraron subas en Frutas y Verduras que alcanzaron al 15% en la lechuga, 10% en la batata, 22% en la naranja; 14,8 % en el limón y 7,4% en la manzana.

Estas alzas estuvieron parcialmente compensadas por bajas en los precios de Verduras, tubérculos y legumbres, entre las que se destacaron los tomates (-61,1%) y cebollas (-9,2%).

Otras de las divisiones que marcaron una sensible suba en diciembre fueron «Salud» y “Recreación y cultura”, ambas con un avance de 5,2%.

En el primer caso, principalmente debido a incrementos en productos farmacéuticos y en los planes de medicina prepaga, mientras que en el segundo caso incidieron los Servicios recreativos y culturales, de marca estacionalidad relacionados con el fin de año y el inminente inicio de las vacaciones estivales.

En el rubro Transporte, el alza del 4,9% estuvo impulsada por los incrementos en la adquisición de vehículos, combustibles, y pasajes aéreos y ómnibus de larga distancia.

En la división Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles, el alza del 3% estuvo signada por la suba en “Alquiler de la vivienda y gastos conexos”, producto del pago del bono no remunerativo a encargados de edificios –particularmente en la región GBA–, mientras que en “Equipamiento y mantenimiento del hogar” el alza del 2,4% incidió el incremento en los servicios domésticos y para el hogar.

Los factores estacionales

Desde el Ministerio de Economía destacaron que la inflación del 4%, la mayor del 2020, se explicó “en parte, por factores estacionales”.

Al respecto, destacaron que los pasajes de larga distancia y aéreos, luego del cierre de estos servicios a fines de marzo pasado, se ajustaron «sobre un atraso relacionado con la pandemia», lo que constituye «una dinámica específica, no una tendencia”.

En el caso del incremento en el precio de la carne, obedeció al consumo estacional y aumento de precios internacionales que aumenta el costo de producción.

A esto se le sumaron incrementos en la cuota de la medicina prepaga y en las tarifas de hoteles y restaurantes.

“La aceleración de la inflación en diciembre (luego del 3,2% de noviembre) responde a cuestiones particulares del mes, que por su naturaleza no es esperable que se mantengan durante los próximos meses”, dijeron desde la cartera que dirige Martín Guzmán.

Las cifras anuales

Además, la inflación del 36,1 % de 2020, fue la menor de los último tres años debido a que en 2019 fue de 53,8% y la de 2018 se ubicó en 47,6%.

En 2020, los rubros que presentaron mayores aumentos fueron “Alimentos y Bebidas” con el 42,1%; Prendas para vestir 60%; Equipamiento y mantenimiento del hogar 37,7%; Recreación y cultura 48%; Transporte, 34,2%, entre otros.

()El anticipo de Guzmán(S)
Antes de que el Indec diera a conocer los resultados, el ministro Guzmán anticipó que la inflación de diciembre fue de 4% y que el año cerró en torno al 36%.

“Vamos a terminar con una inflación interanual, diciembre 2019-diciembre 2020, de alrededor del 36%, lo cual implica una baja de más de 17 puntos porcentuales respecto de la inflación 2019 y hay que seguir transitando ese camino de reducción”, dijo Guzmán en la ciudad de Paraná, durante una visita a la provincia de Entre Ríos.

El ministro, en ese marco, dijo en los último meses de 2020 “se fueron relajando ciertas regulaciones, que es importante también para mantener los incentivos adecuados para la producción”.

“Entendíamos que la combinación de relajamiento de ciertas regulaciones en temas de precios, más cuestiones estacionales, más lo que se viene viviendo en términos a la evolución de los precios internacionales y cómo eso afecta a los commodities y a los valores de la cadena productiva iba a generar una inflación en los niveles en los cuales se cerrará, más alta en el último trimestre de 2020”, subrayó el titular del Palacio de Hacienda.

De cara al año en curso, el ministro dijo que “sería un error extrapolar eso para 2021, nosotros lo que hemos planteado es un esquema macro integral en el que se busca que la inflación siga reduciéndose, aproximadamente alrededor de cinco puntos porcentuales por año, de una forma consistente”.

Fuente: Telam

Desde diversas organizaciones ambientalistas, tanto privadas como gubernamentales, desde hace años advierten la importancia de tomar medidas urgentes para frenar los efectos del cambio climático. Sin embargo y pese a todos los esfuerzos, investigadores del servicio europeo Copernicus afirmaron que el año 2020 fue el año más cálido en el mundo junto a 2016.

Los especialistas señalan que estamos al término de una década de temperaturas récord que evidencian la “urgencia” de actuar contra el calentamiento global.

2020 vs 2016

El año pasado registró un aumento de la temperatura media de +1,25 grados respecto a la era preindustrial, pero afirmaron que “el 2020 iguala el récord de 2016 pese a un enfriamiento de La Niña”, según el servicio.

El 2016 estuvo marcado por un fuerte episodio de El Niño, un fenómeno oceánico natural inverso que provoca un alza de las temperaturas. Según la NASA y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), El Niño contribuyó entre 0,1 y 0,2 grados en el aumento de la temperatura de 2016.

“Está claro que sin los impactos de El Niño y La Niña sobre las temperaturas” de 2016 y 2020, este año “habría sido el más cálido jamás registrado”, dijo Zeke Hausfather, climatólogo del Breakthrough Institute.

La OMM, que publicará sus datos combinando los de varias agencias oficiales, ya había indicado en diciembre que 2020 se situaría entre los tres años más calientes, que el periodo 2015-2020 fue el más cálido jamás registrado y que la última década (2011-2020) fue la más cálida desde el inicio de la era industrial.

Este último dato “no es sorprendente” y “nos recuerda la urgencia de reducir las emisiones de manera ambiciosa para prevenir los efectos nefastos sobre el clima en el futuro”, subrayó en un comunicado Carlo Buontemmpo, director de Copernicus.

Consecuencias que se ven

Lo alarmante de estas cifras es que los efectos ya son visibles en todo el planeta, por ejemplo, con el deshielo de los casquetes glaciares, las canículas excepcionales, las precipitaciones diluvianas y las temporadas récord de huracanes, como la última en el Caribe. Sin embargo, los científicos afirmaron que lo peor está por llegar.

El planeta ganó al menos 1,1 grados respecto a la era preindustrial, con una multiplicación de las catástrofes climáticas.

A pesar de que el Acuerdo de París prevé mantener el calentamiento por debajo de un aumento del +2 grados, y de ser posible +1,5, los compromisos nacionales de reducción de emisiones están lejos de ser suficientes.

Copernicus informó que la concentración de CO2 no dejó de aumentar en la atmósfera en 2020, alcanzando un “nivel máximo sin precedentes” de 413 ppm (partes por millón) en mayo de 2020, pese a que la pandemia y la paralización económica mundial provocaron una caída récord de las emisiones de CO2, de 7%, según el Global Carbon Project.

La Moratoria 2020 de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) generó 1,2 millones de planes de pago que permitieron regularizar $533.000 millones en deuda impositiva, previsional y aduanera vencida, según informó el organismo.

El monto total de las obligaciones ingresadas en las dos etapas del plan de facilidades representa el 71,4% de las deudas registradas en los sistemas de la AFIP.

Las cifras

A través de sus dos etapas, «la Moratoria 2020 ofreció un instrumento para hacer frente a las dificultades económicas que arrastraba la economía argentina en 2019 y amortiguar el impacto de la pandemia de la Covid-19 sobre todo el entramado productivo», señaló el ente fiscal.

Más adelante, la AFIP remarcó que «el plan de facilidades vigente entre septiembre y diciembre del año pasado generó 813.606 acogimientos por un monto superior a los $426.000 millones. A ese universo se suman las 384.649 adhesiones por 107.000 millones a la moratoria para las micro, pequeñas y medianas empresas establecida a comienzos de 2020 por la Ley de Solidaridad y Reactivación Productiva».

La información disponible en las bases de datos de la AFIP permite estimar que aquellos contribuyentes que ingresaron a la Moratoria 2020 accedieron a una quita promedio del 28,6% de sus deudas, cifra que supone un esfuerzo fiscal superior a los $213.000 millones.

«Con 1,2 millones de planes y más de 533.000 millones de pesos en deuda regularizada, la Moratoria 2020 genera un alivio para que las empresas encaren el proceso de recuperación económica», manifestó la responsable de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont.

Las características de la moratoria

La Moratoria 2020 fue uno de los instrumentos diseñados por el Gobierno argentino para ofrecer alivio a las familias, comercios, profesionales, pymes, grandes empresas, monotributistas y entidades sin fines de lucro.

La irrupción de la pandemia de la Covid-19 junto con las distintas medidas tomadas para cuidar a todos los argentinos se sumaron a las dificultades económicas que arrastraba la economía y alteraron la situación de todo el entramado productivo.

Ante ese escenario extraordinario, en agosto del año pasado el Congreso de la Nación aprobó la Ley N°27.562 que amplió el alcance de la moratoria establecida por la Ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva para incluir aquellos contribuyentes -personas humanas y personas jurídicas- que originalmente no habían sido contemplados.

Para las pymes

Las pymes explican más del 69% de toda la deuda regularizada durante las dos etapas de la Moratoria 2020 La ampliación de la moratoria no solo extendió el universo de contribuyentes beneficiados sino que también contempló la posibilidad de regularizar deudas con la AFIP generadas durante la pandemia del Covid-19. Para eso, permitió la inclusión de obligaciones impositivas, previsionales y aduaneras vencidas hasta el 31 de julio de 2020.

El período de adhesión a la Moratoria 2020 finalizó el 15 de diciembre de 2020.

La medida permitió universalizar la herramienta a todo el entramado productivo pero las principales beneficiarias de ambas etapas fueron las micro, pequeñas y medianas empresas.

Las empresas de mayor envergadura, segmento que estuvo habilitado a adherirse a partir de la ampliación de la Moratoria 2020, representaron el 13,9% del total.

Por su parte, las entidades sin fines de lucro como clubes de barrio, cooperativas, universidades públicas y asociaciones civiles sumaron el 7% de todas las obligaciones vencidas ingresadas.

En tanto, los pequeños contribuyentes explicaron el 3,3% de los montos ingresados.

Alcance federal

La Moratoria 2020 tuvo una alcance federal. La distribución regional de los planes y la deuda regularizada en ambas etapas guarda una estrecha relación con la localización del entramado empresario argentino.

La provincia de Buenos Aires concentró el 32,5% de las presentaciones realizadas y el 25,4% del monto consolidado total. La Ciudad de Buenos Aires explica el 20,7% del total de los planes generados y el 32,2% de la deuda regularizada. Las cifras para ambas jurisdicciones son consistentes con su mayor participación en la cantidad de empresas a nivel nacional.

Las entidades sin fines de lucro generaron cerca de 26.000 planes para regularizar deudas vencidas por unos $37.000 millones.

Las provincias de la Región Centro (Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos y La Pampa) explicaron el 23% de las adhesiones y el 17,9% del total de las obligaciones ingresadas.

El universo restante de los planes generados en la Moratoria 2020 se distribuyó entre la región Noroeste (6,8% de las adhesiones y 6,0% de la deuda), Cuyo (6,2% y 5,8%), Patagonia (5,9% y 8,3%) y Noreste (5,0% y 4,4%).

Desde una perspectiva sectorial los resultados de ambas etapas de la Moratoria 2020 evidenciaron el impacto de la pandemia así como las profundas dificultades económicas registradas a finales de 2019 por todo el entramado productivo.

La industria manufacturera fue el sector que más deuda presentó durante ambas instancias de la moratoria. Las firmas industriales ingresaron obligaciones vencidas por más de $109 mil millones, una cifra que representa el 20,5% del monto total consolidado.

El segundo rubro en relevancia fue Comercio y reparaciones con un monto superior a los $88 mil millones.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó que la inflación de 2020 cerró en torno al 35%, dentro del rango que pretendía el Gobierno, y ratificó para el 2021 la premisa de «alinear tarifas» sin que suban los subsidios, y con acuerdos de precios y salarios para anclar expectativas.

Al disertar en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional del Comahue, en Neuquén, Guzmán también enfatizó que en el país «hay que romper el círculo vicioso del bimonetarismo y transformarlo en un círculo virtuoso».

Ente los tramos principales de su exposición, el ministro se pronunció a favor de «cambiar la estructura tributaria», a la que consideró «descoordinada a nivel federal» por lo que es necesario un «mejor federalismo» para «armonizar la estructura tributaria».

«Estamos trabajando en un programa plurianual para la estabilización macroeconómica y uno de los puntos es tomar medidas tributarias que vayan armonizando el sistema, y generar incentivos para la formalización», subrayó.

El titular de la cartera de Hacienda también planteó la necesidad de «bajar la inflación de forma consistente», al entender que el problema de la escalada de precios «es multicausal y se aborda como un esquema integral».

Sobre el mismo tema, reiteró la proyección oficial inflacionaria de que 2020 «terminará alrededor de 35%, dentro del rango que se buscaba» y que la ida es que «se vaya reduciendo 5 puntos porcentuales año a año, con una estrategia que se enfoca en alinear precios clave de la economía y tener una política fiscal consistente».

Al respecto, también consideró que «hay que alinear tarifas» y «que los subsidios no vayan creciendo», en un escenario energético dentro del cual el Plan Gas.Ar lanzado hace un mes por el Gobierno nacional «es una inversión concreta en desarrollo económico».

También sobre el tema inflacionario, Guzmán aseguró que «las políticas de precios e ingresos son necesarias para coordinar expectativas», y como tales «se van a usar en 2021 como parte de un esquema integral para atacar el problema de la inflación».

«Los acuerdos de precios y salarios son efectivos para anclar las expectativas», enfatizó al ratificar la búsqueda de consensos en la que se embarcará el gobierno con empresarios y sindicatos

Guzmán, también sumó al análisis el objetivo de acumular reservas que tiene la actual gestión de Gobierno, para lo cual se está dejando «que el tipo de cambio se vaya depreciando con objetivos consistentes con la acumulación de reservas».

«El objetivo es que a fin 2021, el tipo de cambio real tiene que estar en nivel parecido a diciembre 2020. Esa depreciación nominal es consistente con el objetivo de inflación que establece el presupuesto», agregó.

En otro tramo de su exposición, el funcionario enumeró que para sostener a una economía que crece «tienen que aumentar las exportaciones» y «hay que asegurar la sostenibilidad fiscal», lo que requiere ir hacia un equilibrio de manera que sea consistente con la recuperación económica.

Además, insistió en que «hay que lograr llegar a un ‘Nunca Más’ de las deudas insostenibles en moneda extranjera», para lo cual enfatizó que se deben «definir reglas de juego para que las crisis de deuda sean situaciones mucho menos probables que lo que se ha verificado en el país»

«Buscamos tener una estructura productiva que sea inclusiva, dinámica desde lo productivo, que agregue valor, y garantice la estabilidad macroeconómica, respete la premisa de que el desarrollo se haga con equidad federal y seamos dueños nuestro propio destino. Así vemos la integración comercial», agregó.

Sobre las necesidades de mayor inversión de la economía, Guzmán dijo que el Gobierno apunta a «un esquema con regulaciones macroprudenciales» con la pretensión de «que entren capitales que vayan a la economía real y desincentivar a los capitales de corto plazo, el ‘carry trade’, que entran sobre la base de la especulación, como pasó entre 2016 y 2019».

«Cuando el país tenga más reservas vamos a transitar hacia un esquema de regulaciones macroprudenciales», aseguró.

Por último, valoró que el país lleva cuatro meses «con la actividad económica recuperándose, y se va haciendo más sólida la recuperación, pero aún con características heterogéneas».

En ese marco, resaltó que «hay una alta capacidad instalada en estado ocioso», y en una situación así «el Estado tiene un rol central para impulsar la recuperación.

En su informe de diciembre, la entidad empresaria señaló que en nivel de consumo por habitante registrado el año pasado, «constituyó en el guarismo más bajo de los últimos cien años, teniendo en cuenta las cifras provisorias de faena y exportaciones correspondientes al segundo semestre de 2020».

El consumo de carne vacuna por habitante cerró 2020 en 49,7 kilos anual, el nivel más bajo del último siglo, pese a que la faena de animales creció 0,6% interanual hasta las 14 millones de cabezas, el mayor volumen en más de una década, informó hoy la Cámara de la Industria y Comercio de las Carnes (Ciccra).

De esta manera, los 49,7 kilos por persona registrados en 2020 solo quedan por encima de las cifras de 1920, cuando el promedio fue de 46,9 kilos por habitante.

Asimismo, el consumo por persona del año pasado quedó 2,3% por debajo del registro de 2019.

Esta baja en el consumo de carne se dio pese a que en 2020 se verificó la mayor faena de los últimos 11 años, con un volumen de 14 millones de cabezas.

La entidad precisó que la faena no fue pareja a lo largo del año, ya que en los dos primeros trimestres marcó una mejora, con crecimientos de entre 3,6% y 5,6% en cada uno de ellos; mientras que en el últimos semestre reflejó caídas de entre 2,6% y 3,3% respecto a igual período de 2019.

En este contexto, la producción de carne subió en la comparación interanual 1,3% hasta las 3,17 millones de toneladas, de las cuales 2,25 millones de toneladas tuvieron como destino el mercado interno.

La exportación, por su parte, explicó el 28,9% de la producción total carne, con un volumen récord proyectado de 917.200 toneladas.

Por último, en lo que respecta a los precios de la carne en góndola, la entidad señaló que en diciembre se produjo una suba de 20% respecto a noviembre y a lo largo del año acumuló un incremento de 78%.

Fuente: Diario Jornada