El vocero presidencial, Manuel Adorni, afirmó que el hecho “constituye un escándalo sin precedentes en la historia argentina” y denunció que se trata de una operación política en plena campaña electoral.
Según la informacíón extraída de La 17, Adorni ha indicado que de confirmarse la autenticidad de las grabaciones, se trataría de “la primera vez en la historia argentina que se graba a un funcionario dentro de la Casa Rosada”, lo que marcaría un hecho inédito con fuerte impacto institucional.
El funcionario remarcó la gravedad del episodio y advirtió sobre las consecuencias políticas y judiciales que podría tener.
Una operación en medio de la campaña
El vocero presidencial vinculó la difusión de los audios con el calendario electoral.
“La aparición de estos audios, a 10 días de la elección en la provincia de Buenos Aires, confirma que todo lo que viene ocurriendo es una operación orquestada y diagramada de desinformación”, sostuvo en X.
Para Adorni, la maniobra tiene un fin claro: “desestabilizar al gobierno e influir maliciosamente en el proceso electoral”, justo en la recta final hacia los comicios bonaerenses del 7 de septiembre.
Tensión política y silencio sobre la autenticidad
Hasta el momento no hubo confirmación oficial sobre la validez técnica de las grabaciones ni sobre quiénes podrían haberlas registrado. Desde la vocería presidencial evitaron dar detalles y se limitaron a remarcar que se trata de una operación política.
En paralelo, fuentes cercanas al oficialismo deslizaron que podría evaluarse una acción judicial en caso de comprobarse que las grabaciones fueron realizadas ilegalmente dentro de dependencias oficiales.
Contexto de campaña y repercusiones
El episodio se da en un escenario de alta tensión, donde el oficialismo denuncia intentos sistemáticos de instalar dudas sobre la gestión. La oposición, aunque sin pronunciamientos públicos directos, contribuyó a la masiva difusión de los audios al replicarlos en redes sociales.
La aparición de este material se suma a una serie de episodios que el Gobierno interpreta como intentos de desestabilización en la recta final de la campaña electoral bonaerense.
El oficialismo advierte que la filtración de audios de Karina Milei constituye un hecho “grave e inédito” que busca erosionar la estabilidad del gobierno. La definición sobre la veracidad del material y eventuales pasos judiciales quedará en manos de la Justicia.