El bloque opositor apura una sesión extraordinaria para sancionar cambios a la ley de decretos de necesidad y urgencia antes de que cambie la composición de la Cámara Alta
En una carrera contra el tiempo, el peronismo intenta conseguir quórum en el Senado para aprobar una ley que limitaría significativamente el uso de los Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU), una de las herramientas legislativas más utilizadas por el presidente Javier Milei. La urgencia responde al recambio parlamentario del 10 de diciembre, cuando el oficialismo sumará 13 bancas y la oposición perderá seis.
La Carrera Contra el Calendario Legislativo
Según información de fuentes parlamentarias consultadas por TN, el bloque de Unión por la Patria que lidera José Mayans está en intensas tratativas para conseguir los 37 legisladores necesarios para habilitar una sesión que podría realizarse el miércoles o jueves de esta semana. De concretarse, sería la última sesión en la Cámara Alta antes del recambio legislativo que reconfigurará el mapa político, dando mayor representación al oficialismo. La estrategia opositora busca capitalizar su actual ventaja numérica antes de que se diluya el 10 de diciembre.
Los Obstáculos para Conseguir Quórum
La tarea no será sencilla para el peronismo. Se enfrenta a la resistencia de legisladores que responden a gobernadores del mismo espacio pero con posturas más dialoguistas hacia la Casa Rosada, como Gerardo Zamora de Santiago del Estero y Raúl Jalil de Catamarca. Sin embargo, en el bloque confían en poder sumar respaldos extrapartidarios como los de los radicales Martín Lousteau y Pablo Blanco, y de Guadalupe Tagliaferri del PRO, alineada con Horacio Rodríguez Larreta. Todos estos legisladores terminan sus mandos el próximo 10 de diciembre.
Los Cambios Clave que Propone la Ley
El proyecto que busca aprobar el peronismo establece que si en 90 días las cámaras legislativas no se expiden sobre un DNU, este perderá vigencia automáticamente. Esto modificaría sustancialmente la legislación vigente, sancionada en 2006 durante el gobierno de Néstor Kirchner, que determinaba que un DNU solo pierde vigencia si es rechazado por ambas cámaras. El 4 de noviembre, la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado ya había dictaminado a favor de este proyecto con el respaldo del bloque radical, aunque el kirchnerismo firmó en disidencia.
Si el peronismo logra su objetivo, estaría provocando el último de una serie de reveses legislativos que el oficialismo ha sufrido este año, justo antes de que el cambio en la composición del Senado le dé a La Libertad Avanza una posición más favorable para contrarrestar estas iniciativas opositoras.




