El gobernador pidió castigos ejemplares para la quema intencional de bosques y confirmó asistencia a familias afectadas
A más de una semana del inicio de los incendios en Puerto Patriada y otros puntos de la Comarca Andina, el gobernador de Chubut, Ignacio “Nacho” Torres, volvió a reclamar un endurecimiento de las penas para quienes provocan fuegos de manera intencional. Mientras algunos focos continúan activos, el mandatario insistió en avanzar con un proyecto de ley que tipifique la quema de bosque nativo como ecocidio.
Según Infobae, Torres remarcó que la magnitud del daño ambiental exige sanciones acordes y una respuesta firme del Estado.
El reclamo por penas acordes al daño ambiental
El gobernador recordó que impulsa junto a la senadora Edith Terenzi una iniciativa para incorporar la figura de ecocidio al Código Penal. La propuesta volvió a cobrar fuerza tras el respaldo público de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien pidió penas más severas y viajó a Epuyén para interiorizarse sobre la situación.
Torres fue contundente al referirse a la legislación vigente: “Tienen que estar presos el mismo tiempo que tarda en recuperarse el bosque nativo”, sostuvo, al señalar que las condenas actuales resultan insuficientes frente al impacto ambiental provocado.
Un antecedente que expone la debilidad de la ley
Para graficar el problema, el mandatario relató un caso ocurrido en Cholila, donde dos personas fueron sorprendidas en flagrancia iniciando un incendio por un conflicto vecinal. “Fueron detenidos, denunciados y condenados, pero estuvieron menos de un mes presos”, explicó en declaraciones radiales, y cuestionó que los responsables de estos hechos recuperen rápidamente la libertad.
Incendios activos y una situación inédita
Torres describió el avance del fuego como uno de los más graves que recuerda. En total, ya se quemaron más de 13.600 hectáreas y se registró la reactivación de focos en Epuyén, aunque aseguró que los cortafuegos realizados evitaron que las llamas se acerquen al casco urbano.
Otro incendio sigue activo en el Parque Nacional Los Alerces, donde, pese a algunas lluvias, el fuego persiste. El gobernador advirtió que la provincia atraviesa “la peor sequía desde 1965”, sumada a vientos fuertes y altas temperaturas que complican las tareas de control.
Apoyo nacional y coordinación interprovincial
En medio de la emergencia, Torres destacó el trabajo conjunto con el Sistema Nacional de Manejo del Fuego y el Gobierno nacional. Subrayó que no hubo diferencias de jurisdicción entre Nación y Provincia, y valoró el envío de fondos para asistir a unas 30 familias que perdieron todos sus bienes.
Además, resaltó el apoyo de Chile y de provincias como Río Negro, Neuquén, Santa Fe, Córdoba y Santiago del Estero, que aportaron medios aéreos y recursos humanos. “Es una coordinación logística que no se veía desde hace mucho tiempo”, afirmó.
Fuego intencional y versiones desmentidas
El gobernador diferenció los incendios accidentales de los hechos dolosos. En Los Alerces, se detuvo a dos turistas que encendieron fuego para cocinar, una práctica prohibida en toda la provincia durante la emergencia ígnea. En cambio, en Puerto Patriada se halló combustible, lo que refuerza la hipótesis de intencionalidad.
Torres también rechazó versiones sobre supuestas ventas de tierras incendiadas. Aclaró que la Constitución y leyes provinciales prohíben la enajenación de bosques nativos, quemados o no, y que en áreas protegidas como Los Alerces “es técnicamente imposible” cualquier operación inmobiliaria.
Mientras continúan los trabajos para contener los incendios, el gobernador insistió en la necesidad de sanciones ejemplares y de dejar de lado disputas políticas. “El fuego no distingue partidos ni jurisdicciones”, afirmó, y pidió responsabilidad frente a una tragedia ambiental que afecta a toda la Patagonia.




